Lo sabemos, venceremos al virus. Pero también debemos vencer sus secuelas; la desigualdad, la falta de oportunidades y el miedo. Un miedo que hoy tiene el rostro  de muchas familias  que viven con la incertidumbre de  no saber si podrán cubrir los gastos básicos.

El Ingreso Mínimo Vital aprobado este viernes por el Gobierno de Pedro Sánchez es una histórica  medida de protección para todas aquellas familias que están sufriendo con más dureza los efectos del parón en la actividad.  Con el I.M.V el Gobierno se reafirma en no dejar a nadie atrás, que el rastro de este maldito virus no sea la perdida de sus trabajos y negocios, la miseria más absoluta para los parados y la falta de oportunidades para los niños de las familias trabajadoras.

Una medida ya tomada en la mayoría de países europeos que  trata  de  garantizar unas condiciones de vida digna a más de dos millones y medio de españoles  duramente castigados por la crisis del COVID. No es una “paguita”, como afirman algunos diputados de la derecha extrema que no padecen las consecuencias de los que más sufren. Es una medida que trata de disminuir la pobreza extrema.Una medida que materializa que es posible tener un gobierno que apoye a la gente en momento complicados.

Sabemos que de la crisis se puede salir de dos formas culpando y recortando o como quiere el gobierno de Pedro Sánchez: protegiendo y ayudando a los más vulnerables.

El PP culpó a los trabajadores de ser demasiado caros y el resultado fue la precarización del empleo. Echániz, exconsejero con Cospedal y ahora diputado, culpaba a los médicos de dormirse en las guardias y el resultado fue el despido de más de 3.500 profesionales sanitarios en nuestra región.

Los que culpan, recortan. Y con ello, aumentan el rastro de las crisis haciendo un país más desigual, falto de oportunidades para muchas familias  y donde cunde la incertidumbre en la vida de la ciudadanía.

En cambio, también se puede proteger a la gente. Con políticas como el I.M.V, y otras puestas en marcha, se demuestra que se puede afrontar una crisis garantizando ingresos mínimos a todas las familias, apoyando a los autónomos con un ingreso excepcional, fomentando la protección de los trabajadores frente al despido gratuito.

En la anterior crisis  nos dijeron que “vivimos por encima de nuestras posibilidades” y que  el único camino eran los recortes. Hoy vemos que las cosas se podían haber hecho mejor, porque ante las adversidades hay gobiernos que apuestan por la ciudadanía y otros que se olvidan de ella.

Porque las secuelas que nos dejen la crisis de la COVID no puede ser un país más desigual y con gran parte de su población con miedo al futuro. Es tarea de todos los partidos políticos reducir esas secuelas, el IMV es una respuesta de país que no deja a nadie atrás, que protege a la ciudadanía. Porque es posible salir hacía adelante todos juntos, sin mirar hacía otro lado frente al sufrimiento de la gente. Saldremos juntos, saldremos más fuertes.

Miguel González Caballero. Diputado Nacional del PSOE

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