En un emotivo acto celebrado en el emblemático Teatro Quijano, el magistrado Emilio Calatayud ha sido nombrado Hijo Predilecto de Ciudad Real. Este homenaje resalta la destacada trayectoria de Calatayud, cuyas contribuciones en el ámbito judicial y su fuerte enfoque en la educación y reinserción de menores le han valido el reconocimiento tanto nacional como internacional.
El presidente de la Diputación de Ciudad Real, Miguel Ángel Valverde, subrayó la importancia de este reconocimiento. Durante su intervención, Valverde elogió a Calatayud, describiéndolo como un referente no solo en el mundo legal, sino también en la educación y la defensa de la integración social. «En una sociedad que necesita más segundos comienzos, Emilio ha demostrado que las segundas oportunidades son posibles», afirmó Valverde, destacando la capacidad del magistrado para ofrecer sentencias que trascienden el castigo, al brindar segundas oportunidades a los jóvenes en conflicto con la ley.
El alcalde de Ciudad Real, Francisco Cañizares, presidió el acto, al que asistieron numerosas autoridades, familiares y amigos del homenajeado. La decisión de nombrar a Calatayud como Hijo Predilecto fue unánime por parte de la Corporación municipal, reconociendo de esta manera su legado en la promoción de una justicia más humanitaria y educativa. Cañizares resaltó el orgullo de la ciudad por este reconocimiento que refuerza los lazos del magistrado con su tierra natal.
Emilio Calatayud, visiblemente emocionado y fiel a su carácter jovial, expresó su gratitud. «¡Hijo Predilecto de Ciudad Real! Con lo que yo he sido», bromeó, arrancando sonrisas y aplausos de los presentes. La ceremonia también contó con un toque íntimo cuando Alba Calatayud, hija del magistrado, compartió palabras que destacaron la faceta más personal de su padre, describiéndolo como un hombre cuya influencia va más allá de sus contribuciones profesionales.
El nombramiento reconoce oficialmente la dedicación de Calatayud no solo a su trabajo en los tribunales, sino también a su pasión por una justicia que apuesta por la educación y la rehabilitación, en lugar del simple castigo. Esta distinción fortalece el vínculo de Calatayud con Ciudad Real, proyectando su figura como un ejemplo de servicio público y compromiso social.
vía: Diario de Castilla-La Mancha

