En Villanueva de los Infantes, la Fiesta del Pimiento se erige como una celebración emblemática que combina tradición, cultura y festejo popular, según destacó el presidente de la Diputación de Ciudad Real, Miguel Ángel Valverde. Esta festividad no solo celebra la identidad de la comarca del Campo de Montiel, sino que también actúa como un motor de desarrollo económico, proyección turística y cohesión social.
Valverde subrayó la importancia histórica y económica del cultivo del pimiento en la región, remarcando el apoyo continuado de la Diputación a eventos colectivos que reflejan la esencia del territorio. Además, elogió el trabajo de la Asociación Turinfa y las jornadas de folclore, que adquieren protagonismo en esta fiesta cultural.
La alcaldesa de Villanueva de los Infantes, Carmen María Montalbán, expresó su orgullo por la participación comunitaria que hace posible el éxito del evento. Más de 400 personas se sumaron a la «corta del pimiento», un esfuerzo colectivo que precede a la creación del famoso Pisto Gigante. Montalbán hizo hincapié en la importancia de destacar las tradiciones y la gastronomía de la región, agradeciendo a quienes hacen posible esta celebración.
Por su parte, Francisco Cañizares, alcalde de Ciudad Real, enfatizó el valor de fortalecer los lazos entre las distintas festividades provinciales. Subrayó el hermanamiento entre la Fiesta del Pimiento y la Pandorga, ambas fundamentales para promover la cultura local dentro y fuera de España.
El evento central de la fiesta, la elaboración del Pisto Gigante, es un esfuerzo colosal. María Luisa Miguel, presidenta de Turinfa, explicó que para este año se utilizaron 1.800 kilos de pimiento, 900 de tomate, 300 de carne y 90 litros de aceite virgen. Estos ingredientes, junto con la dedicación de los cocineros, aseguran el éxito del platillo. La participación de la comunidad es vital, desde la preparación hasta la degustación, donde el sentido de pertenencia se palpa en cada bocado.
Finalmente, David Hurtado, vicepresidente de la Asociación Cruz de Santiago, señaló que esta fiesta no solo pone el broche de oro a las Jornadas Nacionales de Folclore, sino que continúa atrayendo cada vez a más visitantes. Este esfuerzo colectivo está situando al Campo de Montiel en el mapa mundial, consolidando sus tradiciones y su riqueza cultural.
vía: Diario de Castilla-La Mancha