Villanueva de los Infantes viste sus calles de flores y canciones cada primavera con la celebración de las Cruces y Mayos, unas fiestas que los vecinos llevan cuidando desde hace generaciones y que este año vuelven a llenar de color el casco histórico de la localidad.
Las plazas y los rincones más característicos del municipio acogen cruces adornadas con flores que los propios vecinos preparan con meses de antelación. No es solo decoración: cada cruz es el resultado de horas de trabajo colectivo, de familias y cuadrillas que compiten por el mejor arreglo floral y que en el proceso refuerzan el tejido de relaciones del pueblo.
Los mayos completan el programa. Las cuadrillas recorren las calles cantando coplas tradicionales a las puertas de los hogares, manteniendo una práctica vocal que en La Mancha tiene raíces medievales. La letra de los mayos varía según el pueblo y la cuadrilla, pero el espíritu es el mismo: celebrar que la primavera ha llegado y que el invierno queda atrás.
La gastronomía local también tiene su lugar en los festejos. Desde la tarde hasta entrada la noche, los puestos y las casas particulares ofrecen productos típicos de la comarca del Campo de Montiel: queso manchego, migas, gachas y el vino de la zona, que convierten la reunión en torno a las cruces en una celebración de los sabores de la tierra.
Villanueva de los Infantes es, además, una localidad con una historia cultural densa. El municipio reivindica su vínculo con Francisco de Quevedo, que murió en el convento de los dominicos de la localidad en 1645, y su territorio se encuadra en la comarca que la tradición identifica como el escenario real de las aventuras de Don Quijote. Las fiestas de primavera encajan en esta identidad: son una forma de decir que el pueblo vive, celebra y mantiene lo que le es propio.
La región guarda otras citas culturales de interés en estas fechas. En Alcázar de San Juan, el FESTIAL! 2026 congregó a miles de personas durante el fin de semana, con propuestas musicales que consolidan a la comarca como uno de los focos de cultura viva de Castilla-La Mancha.
La tradición cervantina también tiene presencia activa en la zona. El ciclo de conferencias que el Museo del Hidalgo de Alcázar de San Juan dedica al imaginario quijotesco refleja la misma vocación de los pueblos manchegos de mantener viva su identidad literaria y cultural como parte de su atractivo y de su cohesión como territorio.
Preguntas frecuentes sobre las Cruces y Mayos de Villanueva de los Infantes
¿Qué son las Cruces y Mayos?
Son una festividad tradicional de primavera que combina la decoración floral de cruces en plazas y calles con el canto de coplas tradicionales llamadas «mayos». Se celebra en muchos pueblos de Castilla-La Mancha y tiene raíces medievales relacionadas con la festividad de la Santa Cruz.
¿Cuándo se celebran las Cruces y Mayos?
Generalmente durante los primeros días de mayo, coincidiendo con la festividad de la Santa Cruz el 3 de mayo. El período festivo puede extenderse varios días según el programa de cada localidad.
¿Qué hace especial la celebración en Villanueva de los Infantes?
La localidad combina la tradición festiva con un notable patrimonio histórico. El casco antiguo de Villanueva de los Infantes, con su arquitectura del Siglo de Oro y su vinculación con Quevedo y el territorio de Don Quijote, ofrece un entorno singular para las cruces florales y las cuadrillas de mayos.
¿Qué se puede degustar en las fiestas?
Los productos típicos del Campo de Montiel: queso manchego, migas, gachas y vino de la zona tienen un papel importante en las celebraciones. Las fiestas son también una buena oportunidad para conocer la gastronomía tradicional de la comarca.


