Villanueva de los Infantes ha comenzado sus esperadas celebraciones de Cruces y Mayos, una festividad que une tradición, cultura y el esplendor de la primavera. Este evento, profundamente enraizado en la vida de la localidad, atrae tanto a los habitantes como a aquellos que visitan el pueblo en busca de disfrutar del ambiente festivo y de la variada programación de actividades.
Las calles de Villanueva de los Infantes se encuentran engalanadas con alegres cruces decoradas con flores, símbolo representativo de la festividad. Los vecinos se involucran de manera activa en la creación de estas cruces, convertidas en verdaderas obras de arte que adornan las plazas y los rincones más emblemáticos del municipio.
La celebración no solo destaca por sus coloridas decoraciones, sino también por la música que envuelve la localidad. Diversas agrupaciones ofrecen interpretaciones de canciones populares y tradicionales, contribuyendo a la atmósfera festiva que caracteriza estos días tan especiales. Los mayos, cantados en las puertas de los hogares, son una genuina expresión de alegría y celebración, donde los residentes se agrupan para compartir su música y entusiasmo.
Este evento se convierte en un punto de encuentro para la comunidad, donde la socialización y la convivencia son esenciales. Desde la tarde hasta entrada la noche, Villanueva de los Infantes se llena de risas, bailes y la degustación de productos típicos de la gastronomía local.
Con la celebración de las Cruces y Mayos, esta localidad revive tradiciones que han sido transmitidas de generación en generación, manteniendo viva su identidad cultural. Estas festividades, que no solo celebran la llegada de la primavera, también refuerzan los lazos comunitarios entre los habitantes de Villanueva de los Infantes.
vía: Diario de Castilla-La Mancha

