Con la Cabalgata de Reyes concluyó en Alcázar el ciclo de actividades navideñas, en las que el Carnaval y la magia de estas fechas se entremezclaron, en perfecta armonía, para cerrar el año 2019. Una magia que no faltó el pasado 5 de enero, fecha que Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente dedicaron a llevar ilusión a grandes y pequeños. Desde primera hora que visitaron, como es tradicional, las diferentes residencias de la localidad, así como a las niñas y niños hospitalizados, portando regalos. Tras la Audiencia Real en el Ayuntamiento, donde recogieron las últimas cartas, recorrieron las calles de la ciudad en unas coloridas carrozas, acompañados por diferentes peñas y asociaciones locales que repartieron caramelos.

La Navidad se despidió en Alcázar de San Juan con la alegría, colorido e ilusión de la Cabalgata de Reyes, que puso el broche de oro a una intensa programación navideña y carnavalera.

El 5 de enero, Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente nunca se olvidan de pasar por la ciudad de Alcázar y visitar a grandes y pequeños, haciendo que la magia de la Navidad llegue a todos los rincones. Los residentes de los diferentes centros de ancianos (Dulcinea, Santa Marta, Nuestra Señora de la Cruz o Nuestra Señora del Rosario) así como la residencia Joaquín Rodrigo para personas con capacidades diferentes y la residencia comunitaria para personas con enfermedad mental, recibieron la visita de los Reyes, que repartieron 536 regalos. Las niñas y niños hospitalizados también recibieron la visita de Sus Majestades.

Aun tuvieron tiempo de recibir las últimas cartas, en el Salón Noble del Ayuntamiento, frente al belén monumental, instantes antes de iniciar la cabalgata; donde el colorido y la magia fueron protagonistas. Los Reyes, subidos a unas carrozas decoradas con conocidos personajes infantiles, estuvieron acompañados por peñas, asociaciones y AMPAS que, ataviados con disfraces carnavaleros, de payasos y carteros reales, repartieron caramelos a lo largo de todo el recorrido. Fue la última aparición pública de Melchor, Gaspar y Baltasar, antes de subir de nuevo a sus camellos y repartir regalos a niñas y niños, que este año han sido muy buenos en Alcázar, como aseguró Baltasar.