Después de unos días lluviosos la víspera de San Isidro el tiempo aclaró y las actividades que organiza la Hermandad del santo patron de los labradores, en colaboración con otras instituciones como el Ayuntamiento, pudieron salir adelante con una participación notable. En la noche del sábado hubo verbena en la plaza del Altozano, frente a la iglesia de San Francisco, donde se venera todo el año la imagen del santo.

Orquesta, churrería y terrazas para asistir al inicio de la festividad, con la presencia de los directivos de la Hermandad y una representación municipal encabezada por la alcaldesa, Rosa Melchor, el concejal de cultura, Mariano Cuartero, y la de seguridad, Amparo Bremard, junto a concejales del grupo mayoritario de la oposición.

El domingo por la mañana la fiesta comenzaba con una función religiosa en San Francisco, que acaba al mediodía y da paso a la caravana de tractores y remolques que sigue a la imagen del santo por el centro del pueblo antes de encarar la subida hacia su ermita. A la una del mediodía el cerro ya era un hervidero de romeros cuando llegaba la procesión motorizada, con las autoridades en remolque, y se instalaba la imagen en su altar. En un ambiente ya muy caluroso, el presidente de la Hermandad, Julio Romero, explicaba el esfuerzo que supone organizar esta romería para que todo salga bien, siempre que el tiempo acompañe, y agradecía la ayuda que recibe de todo el pueblo, aunque solicitaba alguna más porque la directiva está formada por personas ya muy mayores.

La alcaldesa, por su parte, agradecía el esfuerzo de la Hermandad para que salga todos los años bien “nuestra única romería”, cuyo éxito depende siempre del clima, se celebre en un día o en otro. También expresó su satisfacción por la asistencia, verdaderamente masiva, al acontecimiento y, sobre todo, por la presencia creciente de personas, sobre todo niños y niñas, vestidos con trajes tradicionales. De hecho adelanto la posibilidad de instituir el próximo año algún tipo de iniciativa, que podrían ser un concurso, para estimular esta costumbre, de manera que se convierta en algo normal subir al cerro y participar en las actividades festivas de San Isidro con trajes manchegos.

Miles de personas pasaron a saludar a la imagen en su ermita y muchas más acamparon, en grupos y cuadrillas de familiares y de amigos, en las inmediaciones de este pequeño santuario al cual cada año acuden también vecinos de municipios cercanos. Tiene la romería, además, una vertiente económica, porque se ha convertido en una pequeña y efímera feria, con atracciones para la infancia, puestos de regalos y trece casetas de particulares y hermandades o cofradías que atienden la intensa demanda de refrescos, bebidas y tapas populares.

Fotografías de San Isidro

Fotos Ayuntamiento Alcázar