Vladimir Vladimirovich Putin puede ser muchas cosas, pero en ningún caso se comporta de forma errática o perturbada. Muy al contrario, los que nos dedicamos a las patologías psicológicas podemos ver que el comportamiento del líder ruso es lineal y coherente (al menos coherente con su forma de entender el papel que debe ocupar Rusia en el escenario internacional), ampliamente premeditado y testado, integral (pues abarca diversas estrategias y ámbitos difícilmente asequibles para una mente confundida) y acompañado de un liderazgo grupal que ha conseguido hasta la fecha no pocos apoyos tanto dentro del país como fuera de sus fronteras.
Un brevísimo repaso de su biografía nos hace ver una persona determinada hacia sus objetivos personales, estable emocionalmente (al menos es lo que se desprende de su trayectoria vital personal y profesional) y predecible, rasgos comunes en personas sanas mentalmente.
Vladimir Putin con el uniforme del KGB (agencia de inteligencia soviética) en 1980. Wikimedia Commons / President of the Russian Federation, CC BY
Graduado con honores en la facultad de derecho, toda su vida ha estado relacionada con la función pública, bien en los servicios de inteligencia (KGB), bien al servicio de la alcaldía de Leningrado o posteriormente del presidente ruso de entonces, Boris Yeltsin. Su mandato como presidente del gobierno es el más largo del país, aspecto que igualmente denota perseverancia y sin duda un saber hacer dentro de la política nacional.
Putin siempre ha expresado su intención de liderar el país a su manera. Son conocidos y polémicos los casos en que su visión del estado le ha llevado a tomar decisiones unilaterales y drásticas: por ejemplo, su reorganización del sistema legal ruso causó el encarcelamiento de empresarios (recordemos al presidente de la petrolera Yukos, Mijaíl Jodorkovski) o el control de las televisiones rusas. Es, desde la perspectiva occidental, lo que solemos llamar un líder autoritario.
La toma de rehenes en el teatro Dubrovka de Moscú o la crisis de Beslán nos hablan de un líder orientado a la tarea (la seguridad y defensa del país, la unidad interna y la cohesión) por encima de todo y de todos.
Por no nombrar algunas muertes no resueltas de periodistas disidentes o encarcelamiento de políticos de la oposición. Putin siempre ha sido así y nunca ha pretendido engañar sobre la imagen que quería transmitir.
A lo largo de sus años de mandato ha cultivado una imagen prototípica de hombre ruso con sus aficiones deportivas, su gusto por la caza y la vida salvaje y su aprecio por los valores morales de la nación rusa. Y ese liderazgo le ha hecho merecedor del crédito de los votantes y oligarcas rusos en repetidas ocasiones, o al menos eso recogen las encuestas oficiales de las diferentes elecciones.
Tampoco es nueva la pretensión de Putin de recuperar un peso importante en el espacio internacional para su país. No solo mantuvo la influencia sobre los países extintos de la antigua URSS sino que, más allá, intentó realizar nuevos acercamientos a Latinoamérica (Venezuela o Brasil) y más recientemente incluso a su anterior enemiga, China.
Putin no libra una batalla ideológica
Con Occidente también hubo un momento de florecimiento de relaciones, sobre todo a raíz de los atentados del 11-S en Nueva York hasta fechas relativamente recientes. El aparente cambio que observamos en Putin en la actualidad es pragmatismo puro, donde la causa (de nuevo el papel de Rusia, su seguridad y defensa) justifica los medios. Lejos están ya las viejas batallas ideológicas. Putin lucha por la primacía de su país.
En cambio, sí que hemos podido observar algunas innovaciones recientes en las maneras del dignatario que pudieran confundirse con debilidad o sentimientos de empatía social hacia Occidente. El gran incremento del gasto en los medios de comunicación, principalmente a través del canal público RT, indica una preocupación cada vez mayor por transmitir a la opinión internacional la visión del mundo según el Kremlin.
Además, uno de los discursos más recientes de Putin, el discurso de final del año 2021 ante los medios de comunicación occidentales, ante agencias como “Sky News” (británica), mostraba un discurso victimista, que buscaba la empatía del ciudadano occidental ante la gran amenaza que a su juicio se cernía ante Rusia debido a la OTAN. Por entonces, hace ya dos meses, algunos señalábamos estas actitudes alejadas del discurso agresivo y militarista como sorprendentes y que desprendían una cierta manipulación emocional de la opinión pública occidental.
Un espectador observa en pantalla la intervención de Vladimir Putin en el foro económico internacional de San Petersburgo el 6 de junio de 2021. Shutterstock / Alexey Smyshlyaev
Hoy tristemente estas suposiciones se han desvelado como ciertas. El ejército ruso avanza lenta pero decididamente hacia Kiev con una impresionante maquinaria de destrucción. Los esfuerzos de Putin por influenciar a la opinión internacional afortunadamente no han tenido efecto salvo en minorías claramente anti OTAN.
Y vista la ineficacia de los ataques quirúrgicos y rápidos de las fuerzas armadas rusas de los primeros días de invasión, Putin previsiblemente volverá a su estrategia de siempre: objetivos claros y concretos, uso de toda la fuerza necesaria y determinación hasta que la patria rusa consiga sus fines. Al fin, el lobo muestra su piel de lobo.
Luis Ángel Díaz Robredo no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.
La sesión plenaria del Parlamento Europeo celebrada el 1 de marzo ha dejado testimonios que permiten anticipar avances políticos de gran calado para el proceso de construcción europea. Basta revisar los discursos de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Layen, y, particularmente, el del Alto Representante de la Política Exterior y de Seguridad, Josep Borrell, para confirmar esta tesis.
Así, mientras Rusia refuerza su ofensiva sobre Ucrania y escala verbalmente la intensidad de sus amenazas hasta límites difíciles de imaginar, Borrell conminaba a Europa a “pensar estratégicamente sobre sí misma, su entorno y el mundo”.
Y lo hizo bajo la advertencia de que difícilmente es realista seguir confiando en que “apelar al estado de Derecho y desarrollar relaciones comerciales van a convertir al mundo en un lugar pacífico”. Por eso, señaló, “hay que reflexionar sobre el instrumento de coacción, de represalia y de contraataque frente a adversarios temerarios (…) Tenemos que aumentar la capacidad de disuasión para evitar la guerra”.
El mensaje de quien dirige la Política Exterior y de Seguridad incorpora, sin duda, un registro narrativo nuevo que puede herir la sensibilidad de muchos europeos, pero que contribuye a centrar el debate desde la madurez que exige entender el alcance de la gravedad de los acontecimientos a los que nos enfrentamos y, en consecuencia, la conveniencia de explorar el margen de actuación de la Unión a partir de planteamientos hasta ahora poco convencionales.
Desde la creación de la Unión Europea en la década de los años cincuenta, y a pesar de otros muchos momentos de dificultad vividos, la Unión no ha tenido que hacer frente a una amenaza tan grave como la que representa la agresión de Rusia sobre la soberanía territorial y política de un Estado.
Se trata, conviene no olvidarlo, de una acción humana de carácter premeditado. Un atentado al orden internacional liberal que contraviene las reglas del Derecho Internacional y que contiene elementos que permiten calificar lo ocurrido de crimen contra la humanidad.
Desde esta aproximación se comprende bien la respuesta que la Unión Europea ha tenido que improvisar para sorpresa de Rusia. Más allá de las sanciones económicas masivas cuyo impacto resulta ciertamente intenso en lo económico, las instituciones europeas han querido avanzar en términos históricos.
Así, por primera vez, la Unión ha acordado intervenir de manera directa en un conflicto asumiendo la responsabilidad de coordinar y financiar el envío de material militar ofensivo y defensivo a Ucrania. Se trata de una decisión política ciertamente audaz que confirma la voluntad europea de ensanchar el espacio de acción en materia de seguridad y defensa hasta el límite de lo que permiten los Tratados y más allá.
Los impulsos europeos para disponer de una política de seguridad y defensa común, conviene no olvidarlo, han estado presentes desde los mismos orígenes de la construcción europea. El fracasado intento de crear la Comunidad de Defensa en 1952 así lo atestigua. Sin embargo, el proceso no ha sido sencillo.
De hecho, los avances más significativos se hicieron esperar hasta la reforma del Tratado de Lisboa cuya entrada en vigor, en 2009, permitió a la Unión disponer de una cláusula de asistencia mutua que sólo se ha activado a petición de Francia, tras los atentados terroristas de Daesh en París.
También resulta digna de mención la previsión de una fórmula de cooperación estructurada permanente que ha comprometido a veinticinco Estados miembros, entre ellos España, en el desarrollo de múltiples proyectos en materia de defensa.
Sin restar importancia a los esfuerzos políticos que la Unión Europea ha venido desarrollando hasta la fecha para fortalecer sus estructuras de seguridad y defensa, ninguno ha tenido un impacto acelerador tan significativo como el que ha supuesto para la Unión experimentar una amenaza real sobre sus propios fundamentos como la que representa la agresión rusa.
Una respuesta disruptiva por parte de la UE
La respuesta disruptiva que la Unión Europea está administrando permitirá, sin duda, dotar de contenido real el concepto de autonomía estratégica que la Unión Europea ha colocado ya desde algún tiempo en un lugar preferente de su agenda política. Se trata, en suma, de una fórmula compleja de materializar que, sin embargo, aspira a que los europeos podamos tomar el control de nuestra seguridad reforzando nuestra capacidad de respuesta con un pilar sólido dentro de las estructuras de defensa colectiva de las que formamos parte.
La unidad de los Estados miembros de la Unión y su compromiso con el fortalecimiento de una seguridad común podría constituir, a la larga, el germen de esa Europa geopolítica que se reclama con convicción y que convertiría a la Unión Europea, definitivamente, en un actor global con capacidad para influir.
En la búsqueda de este propósito encontramos todavía hoy inspiradoras las palabras de Robert Schuman cuando señalaba, en la década de los cincuenta, cómo “fue necesario preparar las mentes para que aceptaran soluciones europeas” bajo la convicción “de que el verdadero interés de cada cual consiste en reconocer y aceptar en la práctica la interdependencia de todos”.
Es pronto para extraer conclusiones definitivas, pero quizás sea la consolidación de las estructuras de seguridad y defensa de la Unión Europea el único beneficio real que, pasado un tiempo, podamos rescatar de entre los cascotes de destrucción humana, económica y política que dejará en el continente esta indigna guerra de agresión.
Mariola Urrea Corres no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.
(Los humanos vivimos en una cegante polvareda, como insectos en un cuenco. Todo el día nos pasamos dando vueltas, sin conseguir salir del cuenco…)
Fragmento de un poema del enigmático poeta Hánshān (寒山), de la dinastía Táng.
Tanto los países, como las personas, ambicionan estar en el centro del relato. Real y simbólicamente, el centro controla la batalla. Es muy difícil sustraerse a su simbolismo. No por nada, China se autodenomina Zhōngguó中国, El País del Centro.
Rusia, por unas razones u otras, siente que lo ha perdido, y lo quiere recuperar. Todo apunta, no obstante, a que ha escogido el camino más espinoso y, de paso, ha dejado a China en una posición incómoda. Todo el mundo se hace la misma pregunta. ¿Sabía China que Rusia invadiría Ucrania? La pregunta es muy pertinente, porque su respuesta determinará la propia naturaleza de las futuras relaciones internacionales.
¿Estaba China al corriente de los planes de Putin?
Hay dos hechos que parecen inclinar la balanza del lado de aquellos que piensan que China estaba al corriente de los planes rusos de invasión de Ucrania. El primero es que, en los meses previos, los servicios secretos americanos advirtieron repetidas veces a las autoridades chinas de las intenciones de invasión rusas. Estas advertencias fueron sistemáticamente rechazadas por infundadas, por todos los estamentos gubernamentales chinos.
Incluso horas antes de que se produjera la invasión el 24 de febrero, la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Hua Chunying, acusó a la Casa Blanca de tensar innecesariamente la cuerda, de crear pánico y de dar bombo a las posibilidades de guerra. A decir verdad, los chinos estaban en todo su derecho, porque ¿quién cree a los americanos hoy en día, empeñados como están en el siglo XXI en ver guerras donde no las hay, y luego retirarse, una vez que las han creado, y vendido las armas pertinentes en el proceso?
El segundo hecho es que la declaración conjunta sino-rusa, del 4 de febrero, anunciaba al mundo, a bombo y platillo, justo antes de que se produjera la invasión el 24 de febrero, una firme alianza entre dos grandes potencias nucleares, en detrimento de una tercera, los Estados y Unidos, y de un convidado de piedra, la Comunidad Europea.
Parte fundamental de la declaración fue la puesta en escena de la misma. Ningún protagonismo a los respectivos ministros de Exteriores. Fueron los dos máximos líderes, los presidentes Xi Jinping y Vladimir Putin en persona, previo desplazamiento a Pekín del aspirante al cetro, quienes escenificaron una especie de nuevas reglas de juego que todos los actores internacionales tendrían que tener en cuenta.
El presidente de la Federación Rusa Vladimir Putin y el presidente de la República Popular China Xi Jinping reunidos en Pekín el 4 de marzo de 2022. (Xinhua/Li Tao)
Todo esto hace pensar que Pekín sabía lo que los americanos intuían y el resto nos negábamos a reconocer: que Putin invadiría Ucrania.
No obstante, algo no cuadra. Hay una cierta mano de Moscú (Рука Москвы), esa a la que los rusos se refieren, cuando la explicación de la historia es tan inverosímil que parece que no puede ser verdad, pero que por eso mismo lo es, porque esa es la manera que tenía el KGB de complicar las cosas para hacerlas a su modo y que pareciera que ellos no habían sido.
Mano de Moscú, dicen, fue la elección de Trump en 2016. Y algo de esa mano tiene que haber intervenido en este episodio para hacer esa grandiosa y firme puesta en escena y que Putin, simultáneamente, pasase el mensaje de que haría un gran despliegue militar sin llegar a la invasión.
Antes, apoyo incondicional; ahora, apoyo a secas
La consecuencia inmediata de dicha estrategia ha sido que los chinos, poco amigos de cambios inesperados en sus políticas, hayan pasado de un apoyo incondicional a un apoyo a secas, porque se han visto de alguna manera traicionados. La prensa china calificaba la intervención rusa como operación militar especial (特别军事行动), evitando denominarla invasión, algo en principio contrario a sus principios de no injerencia en los asuntos internos de países soberanos.
¿Cómo se interpreta, si no, que mientras otros países preparaban a sus cuerpos diplomáticos y a sus nacionales residentes en Ucrania para evacuar el país, el gobierno chino instara a sus 6 000 residentes a permanecer en sus casas o a desplegar una bandera china en sus vehículos para dejar claro que eran ciudadanos chinos, y que dos días más tarde les recomendaran que mejor no desplegasen ningún símbolo que revelase su origen con objeto de evitar represalias por parte de los ucranianos hacia ellos, pues China se estaba percibiendo como aliada de Moscú en la invasión? ¿Es plausible pensar que el gobierno chino dejaría de la mano de dios a sus propios ciudadanos si hubiese pensado que existía algún riesgo para sus vidas?
¿Qué ha ocurrido entonces? Cada uno cuenta lo sucedido con las piezas que posee del puzle, y las coloca según sus propias percepciones y subjetividades para terminar de componer el mismo, dando lugar a una historia plausible, no complemente verdadera, ni completamente falsa, al más puro estilo del efecto Rashomon.
Una historia ajena a las invasiones fuera de las fronteras
Lo que ocurre es que hay piezas, o piedras angulares, en torno a las cuales se construye todo. En el puzle que nos ocupa, la pieza angular, que hace que esa pieza del puzle sólo la tuviera uno de los actores, era que nadie contaba con que Rusia invadiría Ucrania, salvo la misma Rusia. El resto estaba jugando a otro puzle, basado en una piedra angular distinta, excepto los mencionados americanos.
Seguramente, los servicios de inteligencia chinos, a través de sus propios satélites, tenían pruebas de la masiva concentración de tropas rusas en la frontera ucraniana, aparte de las repetidas advertencias de sus homólogos americanos. Pero lo importante no son nunca los datos, o las pruebas, sino cómo uno los interpreta. La historia y la filosofía china, en líneas generales, ha sido ajena a las invasiones más allá de sus fronteras.
El País del Centro recibe precisamente esta denominación porque lo que tenía alrededor eran estados que le rendían tributos a cambio de paz. En pocas ocasiones, rompieron esta entente con sus vecinos. Por ello, no es descabellado pensar que supongan la misma actitud en otros actores internacionales, más aún cuando acaba de realizar una declaración conjunta de mutuo entendimiento, por muy ingenuo que este pensamiento pueda parecer a primera vista. Es preciso señalar, además, que lo normal es tender a descartar soluciones descabelladas, como pudiera ser la opción de invadir.
Por otra parte, está muy arraigado en la política china el pensamiento de Sun Zi de que es mejor ganar sin luchar. Desde el punto de vista chino, la mera concentración de tropas en la frontera es ya una medida lo suficientemente determinante y coercitiva como para lograr ciertos objetivos, por lo que no sería necesario dar un paso más y entrar en batalla. En palabras de Sun Zi, lo mejor es socavar los planes del enemigo (上兵伐谋). En segundo lugar, activar la diplomacia, (其次伐交), y, por último, y si no hay más remedio, entrar en batalla (其下攻城).
Por estas razones, es más plausible pensar que los más sorprendidos por el curso de los hechos sean los propios chinos, que en ningún momento pensaron que las cosas se desarrollarían del modo en que lo han hecho. Entre los politólogos chinos, la opinión dominante era que no habría invasión. Incluso, uno de los politólogos más conocidos, Jin Canrong, perteneciente a la universidad Renmin, que pasa por ser la más conocedora de los mentideros políticos pekineses, se retractó públicamente en las redes, pidiendo perdón a los internautas por evaluar mal la situación en Ucrania. Mi predicción (de no invasión) fue incorrecta. ¡Me impongo un autocastigo de tres copas!, bromeó.
El 25 febrero, el propio ministro de Relaciones Exteriores chino, Wang Yi, señaló en conversación telefónica con la Ministra de Relaciones Exteriores británica, Liz Truss, el Alto Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, y un asesor presidencial francés, en el primero de los llamados 5 puntos, que China aboga por respetar y salvaguardar la soberanía y la integridad territorial de todos los países y acatar con seriedad los propósitos y principios de la Carta de la ONU. Esta posición es consistente y clara, y se aplica igualmente a Ucrania.
¿Por qué China pierde en esta deriva?
Pensar que los chinos son los primeros sorprendidos no está exento de ingenuidad, pero bienvenido sea, porque cierto es que China gana en principio en su alianza con Rusia, pero pierde si Rusia adopta, como ha adoptado, el derrotero de la invasión. De hecho, en vez de vetar el asunto en la ONU, su voto ha sido de neutralidad, junto con el de la India, que es una manera de decir que no está de acuerdo con todo lo sucedido.
Siempre ha habido problemas de carácter global que concernían a la humanidad en su conjunto, pero nunca han sido tan manifiestamente puestos a la luz como en esta era de los medios. Ahí está la pandemia de la covid, y ahora este nuevo conflicto, también de carácter global, sin hablar de otros, que nos conciernen a todos.
Los fabulosos griegos y los no menos legendarios chinos pelearon por el centro, como han hecho todos los pueblos a lo largo de la historia. Rusia no parece ser un caso muy distinto. Su cosmogonía es más tardía, pero obedece al mismo principio, el de intentar explicar el nacimiento del mundo y, de esa manera, situarse en el centro del mismo.
Decían los griegos que Zeus liberó dos águilas en los extremos del universo, el Este y el Oeste, para que fueran la una al encuentro de la otra, y que allí donde se encontraran, en ese centro, se erigiría una piedra sagrada, el ónfalo u ombligo del mundo, que serviría para comunicarse con los dioses.
Por otra parte, los chinos hacen coincidir el nacimiento del universo con el nacimiento de Pan Gu, en medio del cielo y de la tierra, que estaban juntos y mezclados como si fueran un huevo… Lo Yang, que era claro, fue haciéndose el cielo, y lo Yin, que era turbio, fue haciéndose la tierra, y en medio cambiaba Pan Gu sin parar hasta que su sabiduría llegó a ser tanta como la del cielo y su fortaleza tanta como la de la tierra. En todos los relatos está en disputa el centro.
Políticos que sobreactúan
En lo que ha ocurrido hasta ahora hay, desde luego, malas interpretaciones, malos actores, malos cálculos y sobreactuaciones, como en las malas películas. “La política es como el mal cine. La gente sobreactúa”, dejó dicho el actual Presidente ucraniano, Zelinsky, en una entrevista al New Yorker mucho antes de estos hechos, en octubre de 2019. “Los grandes imperios han usado siempre los pequeños países para sus propios intereses, pero en esta partida de ajedrez no dejaré que Ucrania sea un peón”, concluía.
No estaría de más que empezáramos a actuar de modo diferente, despreocupándonos de situar egoístamente el centro donde más nos convenga, y considerar, por ejemplo, que el centro es nuestro propio planeta. Quizás así, grandes causas como la exploración del espacio o la sostenibilidad, en definitiva, el destino de la humanidad, podrían ser abordadas de otra manera. ¿Es el país que lleva el nombre del centro el llamado a liderar este giro?
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El trigo y otros cereales vuelven al corazón de la geopolítica tras la invasión de Ucrania por parte de Rusia. Ambos países desempeñan un papel fundamental en el mercado agrícola global. Los líderes africanos deben estar alerta.
Hay un gran intercambio comercial agrícola entre países del continente y Rusia y Ucrania. Los países africanos importaron unos 4 000 millones de dólares en productos agrícolas de Rusia en 2020. Aproximadamente el 90 % de esas importaciones eran trigo y un 6 % aceite de girasol. Los principales países importadores fueron Egipto, con casi la mitad del total de importaciones, seguido de Sudán, Nigeria, Tanzania, Argelia, Kenia y Sudáfrica.
Del mismo modo, Ucrania exportó 2 900 millones de dólares en productos agrícolas al continente africano en 2020. El 48 % era trigo, el 31 % maíz, y el resto incluye aceite de girasol, cebada y soja.
Rusia y Ucrania son peces gordos en el mercado global de materias primas. Rusia produce alrededor del 10 % del trigo global mientras que Ucrania el 4 %. Si se combinan, es prácticamente el total de la producción de trigo de la Unión Europea. El trigo es utilizado tanto para consumo doméstico como para el mercado de exportación. Ambos países juntos suman un cuarto de las exportaciones de trigo globales, un 18 % de Rusia y un 8 % Ucrania en 2020.
Ambos países también tienen importancia respecto al maíz, con una producción combinada del 4 %. Sin embargo, la contribución de Ucrania y Rusia a las exportaciones es incluso más importante que la producción, un 14 % en las exportaciones globales de maíz en 2020.
Estos dos países se encuentran entre los productores y exportadores líderes de aceite de girasol. En 2020, las exportaciones de aceite de girasol de Ucrania representaron un 40 % de las exportaciones globales, mientras que las de Rusia fueron un 18 %.
Comparto estas preocupaciones, especialmente las consecuencias de los grandes aumentos en el precio de los cereales y semillas oleaginosas a nivel mundial, lo que ha afectado directamente a las subidas de los precios de los alimentos globalmente desde 2020. Esto se ha debido, principalmente, a las condiciones meteorológicas de sequía en Sudamérica e Indonesia, que dieron lugar a malas cosechas, además de la demanda en China e India.
La interrupción del comercio, a causa de la invasión, en la importante región productora del mar Negro se sumaría a los elevados precios mundiales de los productos básicos agrícolas, con posibles efectos en cadena para los precios mundiales de los alimentos. El incremento de los costes de las materias primas ya era evidente a los pocos días del conflicto.
Esto preocupa al continente africano, que es un importador neto de trigo y aceite de girasol. Además, cada vez surge más preocupación por la sequía en algunas regiones del continente. La interrupción de los envíos de productos básicos se sumaría a la preocupación general por la inflación de los precios de los alimentos en una región que es importadora de trigo.
Cosecha de trigo de invierno en los campos de Tersky Konny Zavod, una granja colectiva en el Cáucaso septentrional. Anton Podgaiko TASS via Getty images
Qué podemos esperar
La magnitud del posible repunte de los precios mundiales de los cereales y las semillas oleaginosas dependerá de la dimensión del conflicto y del tiempo que afecte al comercio.
Por ahora, esto puede considerarse un riesgo al alza para los precios mundiales de los productos básicos agrícolas, que ya son elevados. En enero de 2022, el índice de precios de los alimentos de la FAO se situó en una media de 136 puntos, con un aumento del 1 % respecto a diciembre de 2021, el más alto desde abril de 2011.
Los aceites vegetales y los productos lácteos fueron los principales responsables de las subidas.
En los días previos a la invasión rusa, se produjo un repunte en los precios internacionales de una serie de productos básicos. Entre ellos, el maíz (21 %), el trigo (35 %), la soja (20 %) y el aceite de girasol (11 %), en comparación con el periodo correspondiente de hace un año. Es importante recalcar esto, ya que los precios de 2021 ya eran elevados.
Desde la perspectiva de la agricultura africana, el impacto de la guerra se verá a corto plazo en los precios de los productos básicos agrícolas mundiales.
Un aumento de los precios será beneficioso para los productores. Para los agricultores de cereales y semillas oleaginosas, el incremento de los precios representa una oportunidad para obtener ganancias financieras. Esto les será especialmente beneficioso dado el aumento de los costes de los fertilizantes, que ha tensado la situación financiera de los agricultores.
Sin embargo, el aumento del coste de los productos básicos es una mala noticia para los consumidores, que ya han experimentado subidas de precios de los alimentos en los dos últimos años.
El conflicto entre Rusia y Ucrania hace que la presión sobre los precios persista. Los dos países son los principales contribuyentes al suministro mundial de cereales. No se puede subestimar el impacto que podrán tener los acontecimientos en los precios de los productos.
Algunos países del continente, como Sudáfrica, se benefician de la exportación de fruta a Rusia. En 2020, Rusia representó el 7 % de las exportaciones de cítricos de Sudáfrica y el 12 % de las exportaciones sudafricanas de manzanas y peras en el mismo año, el segundo mayor mercado del país.
No obstante, desde la perspectiva de África, las importaciones agrícolas de Rusia y Ucrania desde el continente son marginales, con una media de sólo 1 600 millones de dólares en los últimos tres años. Los productos dominantes son las frutas, el tabaco, el café y las bebidas para ambos países.
Efecto dominó
Todos los grandes productores del sector agrícola están pendientes de la evolución en la región del mar Negro. Las repercusiones se podrán observar en otros territorios, como Oriente Medio y Asia, zonas que también importan un gran volumen de cereales y oleaginosas de Ucrania y Rusia. Estas regiones también se verán directamente afectadas por la interrupción del comercio.
Todavía se desconocen muchas cosas sobre los retos geopolíticos que se avecinan. Pero los países africanos tienen razones para estar preocupados, dada su dependencia de las importaciones de cereales. A corto plazo, es probable que los países noten el impacto a través de un aumento de los precios, más que una escasez real de los productos básicos. Otros países exportadores de trigo, como Canadá, Australia y Estados Unidos, se beneficiarán de un posible aumento de la demanda a corto plazo.
En última instancia, el objetivo debería ser la desescalada del conflicto. Rusia y Ucrania están profundamente integradas en los mercados agrícolas y alimentarios mundiales. No sólo a través de los suministros, sino también de los insumos agrícolas, como el aceite y los fertilizantes.
Este artículo ha sido traducido con la colaboración de Casa África. Traducción: Mª Adela López González.
Wandile Sihlobo es el economista jefe de la Cámara de Negocios Agrícolas de Sudáfrica (Agbiz) y miembro del Consejo Asesor Económico Presidencial (PEAC).
El Gobierno regional ha trasladado al Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones el ofrecimiento de 89 recursos para el alojamiento de urgencia y temporal de 600 personas refugiadas que puedan llegar hasta Castilla-La Mancha procedentes de la crisis humanitaria derivada del conflicto bélico en Ucrania.
Así lo ha afirmado la consejera de Bienestar Social, Bárbara García Torijano, durante la reunión mantenida con los representantes de las entidades que forman parte del Plan de Acogida de personas solicitantes de protección internacional que coordina el Gobierno central.
Estas entidades en Castilla-La Mancha son Cruz Roja, ACCEM, Guada-Acoge, CEPAIM, Movimiento por la Paz MPDL y Provivienda. La consejera ha explicado que la región hay más de 3700 ucranianos residentes y “existe fuerte presencia de comunidad ucrania en localidades y pueblos más allá de las capitales de provincia”. Toledo, con 1123 ucranianos es la capital donde hay más población de este país; seguido de Albacete, con 908; Cuenca donde hay 748 ciudadanos ucranios censados; 518 en Guadalajara y 499 en Ciudad Real.
Los recursos recopilados para poner a disposición del Ministerio “están repartidos por toda la región, muchos son de la propia administración y otros tantos han sido ofrecidos por particulares o por entidades locales”, ha aseverado la titular de Bienestar Social, quien ha añadido que tienen una disponibilidad de uso “inmediata ya que la situación de urgencia así lo requiere”.
Así se lo ha trasladado la responsable regional de Bienestar Social a las entidades de atención humanitaria que son “quienes ahora mismo tienen capacidad para estar presentes y responder con acciones inmediatas ya que están especializadas en las tareas de acogimiento en los países de destino y trabajan en zonas de conflicto con sus propios recursos”, ha dicho.
García Torijano les ha adelantado que la Consejería de Bienestar Social está tramitando de la forma más ágil posible la Convocatoria de Ayuda Humanitaria y Emergencias “con la que se financian proyectos de emergencia en distintos lugares de conflicto y que también mirará especialmente a Ucrania este año”.
Habilitación de vías online para la atención y consulta ciudadana sobre la ayuda a Ucrania
La consejera ha anunciado que se ha habilitado un correo electrónico bajo la dirección [email protected] “al que los ciudadanos se pueden dirigir para realizar sus consultas y ofrecimientos de colaboración en la ayuda a Ucrania”.
Además, en los próximos días, bajo la denominación ‘Ayuda a Ucrania’ la web institucional alojara un banner para que los ciudadanos puedan trasladar a la Administración todas sus propuestas solidarias.
Bárbara García ha concluido afirmando que “Castilla-La Mancha es solidaria. Siempre lo ha sido. Su ciudadanía se vuelca siempre en ayudar en situaciones como ésta y el Gobierno regional responde también con agilidad, canalizando las acciones necesarias para hacer efectiva la respuesta a las necesidades más urgentes”.
Castilla-La Mancha, a través de la Dirección General de Salud Pública, ha confirmado 484 nuevos casos por infección de coronavirus en las últimas 24 horas.
Por provincias, Ciudad Real ha registrado 173 casos, Toledo 170, Albacete 71, Guadalajara 48 y Cuenca 22.
El número acumulado de casos desde el inicio de la pandemia es 474.414.
Por provincias, Toledo registra 159.160 casos, Ciudad Real 115.313, Albacete 86.414, Guadalajara 66.411 y Cuenca 47.116.
El número de hospitalizados en cama convencional por COVID-19 es 167.
Por provincias, Albacete tiene 38 de estos pacientes (29 en el Hospital de Albacete, 8 en el Hospital de Villarrobledo y 1 en el Hospital de Almansa), Toledo 37 (20 en el Hospital de Toledo y 17 en el Hospital de Talavera de la Reina), Ciudad Real tiene 36 (13 en el Hospital Mancha Centro, 7 en el Hospital de Ciudad Real, 6 en el Hospital de Valdepeñas, 4 en el Hospital de Tomelloso, 4 en el Hospital de Manzanares y 2 en el Hospital de Puertollano), Guadalajara 35 (todos ellos ingresados en el Hospital de Guadalajara) y Cuenca 21 (todos ellos en el Hospital de Cuenca).
Los pacientes ingresados en las Unidades de Cuidados Intensivos que necesitan respirador son 24.
Por provincias, Albacete tiene 8 de estos pacientes, Guadalajara 7, Toledo 5, Ciudad Real 3 y Cuenca 1.
En las últimas 24 horas se han registrado 5 fallecidos por COVID-19 en Castilla-La Mancha, concretamente 2 en la provincia de Ciudad Real, 2 en la provincia de Toledo y 1 en la provincia de Guadalajara.
El número acumulado de fallecidos desde el inicio de la pandemia son 6.890.
Por provincias, Toledo registra 2.639 fallecidos, Ciudad Real 1.879, Albacete 1.020, Guadalajara 716 y Cuenca 636.
Centros sociosanitarios
56 centros sociosanitarios de Castilla-La Mancha tienen casos confirmados de positivo por coronavirus entre los residentes.
Concretamente 29 en la provincia de Toledo, 7 en Ciudad Real, 7 en Albacete, 7 en Guadalajara y 6 en Cuenca.
Los casos confirmados entre los residentes son 514.
Los fallecimientos acumulados de residentes de estos centros desde el inicio de la pandemia son 2.286.
Recomendaciones
En caso de tener síntomas leves de Covid-19 las recomendaciones generales a la población son:
Quedarse en casa.
Solicitar cita telefónica con su médico.
Vigilar su estado de salud.
Medirse la temperatura.
Extremar las medidas de higiene.
Evitar el contacto con las personas con las que se convive para evitar el contagio.
Asimismo, para contener la propagación del virus es esencial extremar las medidas de protección, principalmente con el lavado de manos con jabón o solución hidroalcohólica, el uso de mascarilla, el mantenimiento de la distancia de seguridad, dar preferencia a encuentros al aire libre, saludar evitando el contacto cercano, taparse con el codo al toser o estornudar, usar pañuelos desechables y desinfectar las superficies.
En espacios interiores es importante mantener una ventilación constante y utilizar la mascarilla cuando se comparta dicho espacio con personas no convivientes.
En caso de diagnóstico COVID-19, si es contacto estrecho, aparecieran síntomas o bien si se encuentra en espera de realizar prueba diagnóstica, se debe permanecer en casa y seguir las indicaciones del personal sanitario.
El conjunto de medidas que se están tomando tienen como objetivo último frenar la expansión del coronavirus y proteger a los más vulnerables para lo que se necesita la implicación de toda la ciudadanía.
A través de la página web https://sanidad.castillalamancha.es/ se ofrece toda la información disponible hasta el momento.
La alcaldesa de Toledo, Milagros Tolón, ha comparecido este viernes junto a representantes de las ONG para informar sobre los acuerdos adoptados en el Consejo Local de Cooperación convocado por el Ayuntamiento y reunido ayer de urgencia para dar una respuesta organizada y unida desde Toledo frente a la crisis humanitaria derivada del conflicto armado que en estos momentos se vive en Ucrania.
Entre lo acordado, el Consejo recomienda a la ciudadanía que quiera colaborar con el pueblo ucraniano que lo haga a través de las organizaciones que están trabajando en Ucrania y en los países limítrofes y que cuentan “con experiencia acreditada en conflictos de este tipo”, ha señalado Milagros Tolón.
Las ONG que vienen trabajando desde hace años en el territorio y que continúan ofreciendo ayuda humanitaria a las víctimas de esta invasión son Acción contra el Hambre, Ayuda en Acción, Cáritas, Coopera ONG, Cruz Roja, Educo, Entreculturas y Alboan, Farmamundi, Médicos del Mundo, Save the Children, World Vision y UNICEF.
La alcaldesa ha agradecido todos los gestos solidarios de recogida de medicamentos, ropa o alimentos que se están sucediendo en la ciudad, pero ha explicado que, en estos momentos, “la única ayuda posible y real” para colaborar con el pueblo ucraniano son las aportaciones económicas de todos aquellos toledanos que quieran sumarse a esta causa.
Es por ello, que las entidades han habilitado números de cuenta, bizzum y otros mecanismos para facilitar la recaudación de estas ayudas y que se pueden consultar en la web del Ayuntamiento en el siguiente enlace https://www.toledo.es/ayuda-a-ucrania/.
En la actualidad, como ha precisado la alcaldesa y corroborado las entidades, es muy complicado que el material recogido por la ciudadanía llegue hasta el país porque “no hay un corredor humanitario que nos garantice que ese material llegará al pueblo ucraniano”, además de indicar que su traslado supone numerosos problemas logísticos y un alto coste.
Preparados para el Plan de Acogida
Además de transmitir cuáles son las vías adecuadas para canalizar la ayuda humanitaria, Milagros Tolón ha explicado que el Ayuntamiento trabaja también en un inventario de recursos disponibles, sobre todo viviendas, para cuando comiencen a llegar a Toledo los refugiados ucranianos para ponerlos a disposición del servicio del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones a través de la Federación Española de Municipios y Provincias para dar cobertura al Plan de Acogida para Refugiados del Gobierno de España.
En este sentido, la regidora municipal ha expuesto que, una vez se conozcan el número de personas refugiadas que vendrán a la ciudad, además de ofrecer viviendas, se valorará la opción de destinar recursos económicos municipales de emergencia a las ONG que trabajan con los programas de acogida estatales. El objetivo es colaborar con la financiación de los alquileres de viviendas que sean necesarios y que “su llegada sea lo más normalizada posible”.
Sobre este asunto, Milagros Tolón ha anunciado que en los próximos días se convocará la Mesa de Apoyo a las Personas Refugiadas del Ayuntamiento en la que participan estas entidades (Movimiento por la Paz, Cruz Roja, Pro Vivienda y ACCEM, entre otras) para ir avanzando en el Plan de Acogida. Una reunión a la que ha invitado a sumarse a los grupos políticos con representación en la Corporación.
Traductores de ucraniano
También ha destacado dos asuntos que se trataron en el Consejo Local de Cooperación extraordinario y que pueden ser de interés para la ciudadanía. Por un lado, Cruz Roja ha puesto a disposición de los ciudadanos residentes en España un formulario para ayudarles a localizar a familiares en Ucrania; y por otro, hacer un llamamiento a la población ucraniana de Toledo para que colabore con las ONG a la hora de traducir a las personas refugiadas que lleguen desde Ucrania.
En este marco, la alcaldesa ha avanzado que, desde hoy y hasta el domingo, la plaza de Zocodover se iluminará con los colores de la bandera de Ucrania como “muestra de apoyo a los habitantes de los pueblos y ciudades que están sufriendo los ataques del ejército ruso”.
Apoyo unánime
En la ciudad, hay 203 ucranianos censados, ha precisado Milagros Tolón, quien ha dado las gracias por su implicación, trabajo y solidaridad al Grupo de ONGD de Toledo, a los grupos políticos y a los vecinos de la ciudad. Representantes de todos ellos participaron ayer en el Consejo Local de Cooperación para ofrecer desde Toledo una respuesta unida y atender de forma coordinada a las necesidades del pueblo ucraniano.
Algunos de ellos han estado presentes hoy en la comparecencia. Es el caso de Fernando Gutiérrez, coordinador del Grupo de ONGD de Toledo; Jesús Esteban, presidente regional de Cruz Roja; Ana Belén Rojas, coordinadora de Médicos del Mundo Castilla-La Mancha, o Ismael Higueras, delegado den Toledo de UNICEF.
También han acompañado a la alcaldesa, María Jesús Novás de Manos Unidas; Sol Lahera y Montse García de Movimiento por la Paz; Félix Romeros y Antonio Gambín de la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui; además de la concejala de Cooperación, María Teresa Puig; la concejala de Servicios Sociales, Ana Abellán, otros miembros del equipo de Gobierno y representantes de los grupos políticos municipales.
No a la guerra
Desde el Grupo de ONGD de Toledo, su coordinador, Fernando Gutiérrez, ha agradecido esta iniciativa al Ayuntamiento para coordinar la respuesta que desde la ciudad se va a dar en esta crisis humanitaria, al mismo tiempo que ha transmitido la oposición del Grupo a este conflicto armado.
“La guerra siempre la sufre la población”, ha dicho, y exigen que cuanto antes los organismos internacionales hagan todo lo posible por garantizar los derechos del pueblo ucraniano y establezcan los mecanismos de diálogo para solucionar el conflicto de una forma pacífica y se creen corredores seguros para hacer llegar la ayuda humanitaria.
También ha expuesto que la situación se va alargar y pide paciencia a la ciudadanía porque “luego es fácil que nos cansemos de ayudar”. Fernando Gutiérrez ha dicho que es “importante que nuestros esfuerzos se dosifiquen” y se destinen a las organizaciones que ya están trabajando en Ucrania desde hace años porque “la crisis no viene de ahora”.
Estas aportaciones económicas sirven para ver lo que se necesita en el terreno en cada momento, qué se puede hacer llegar y cómo se articula, ha explicado el coordinador del Grupo de ONGD, ya que “hoy pueden hacer falta mantas y mañana sobran, las medicinas pueden caducar y los alimentos, ¿en qué condiciones llegan? ¿o con qué garantías sanitarias existen?”.
Efectivos desplegados en el país en las fronteras
También ha tomado la palabra el presidente de Cruz Roja en Castilla-La Mancha, Jesús Esteban, quien también ha dado las gracias al Ayuntamiento por su sensibilidad y también la de todos los grupos políticos “unidos”. Esteban ha puesto de manifiesto la experiencia de Cruz Roja en este tipo de conflictos y ha vuelto a reiterar que lo más eficiente para colaborar con el pueblo ucraniano son las ayudas económicas.
“La Cruz Roja ucraniana está desplegada en el país, así como la Cruz Roja de los países limítrofes, con todos sus efectivos desplegados en las fronteras para atender a las personas que van llegando, sobre todo, mujeres y niños”, ha manifestado Jesús Esteban para decir que es allí, donde conocen las necesidades reales y con las aportaciones económicas “se pueden resolver”.
También se ha referido al Plan de Acogida, con el que colaborará Cruz Roja, asegurando que “no somos partidarios de que vayan familias a vivir con otras familias” porque lo que más normaliza la situación de las personas que vengan es tener su propia vivienda y a partir de ahí, “casa, comida y vestido”, además de resolver su escolarización, atención sanitaria, el idioma y la búsqueda de empleo.
Más de la mitad son menores
Por su parte, Ismael Higueras, delegado en Toledo de UNICEF, ha dicho que espera que la unión escenificada hoy en el Ayuntamiento de Toledo pueda repetirse en otras instituciones. Asimismo, ha explicado que UNICEF lleva presente en Ucrania desde hace 25 años y que, en estos momentos, están distribuyendo equipos básicos, agua potable, apoyo logístico, puntos azules en las zonas de inmigración, además de la identificación y protección de menores.
Ismael Higueras ha alertado que del millón de personas que ha huido ya del país, la mitad son menores de edad, lo que para UNICEF es “sumamente preocupante”, y lo que es peor, se espera que aumenten a cuatro millones en los próximos meses, por lo que, según este cálculo, podrían estar en esta situación dos millones de niños y niñas.
“Unir fuerzas para ser más efectivos”
Satisfacción también por parte de Médicos del Mundo por la postura del Ayuntamiento para hacer frente a esta crisis humanitaria, su coordinadora en la región, Ana Belén Rojas, ha explicado que esta entidad lleva desde 2014 trabajando con la población ucraniana del Donbass.
Cuando estalló el conflicto, primero se veló por la seguridad de los equipos, y ahora se está organizando la respuesta de emergencia con la primera asistencia humanitaria, apoyo psicológico, entrega de medicamentos y materiales para el tratamiento en hospitales en las áreas de trauma y cirugía, donde “se estima más necesario”.
Ana Belén Rojas ha querido también poner el acento en cuál es la situación de las mujeres en los conflictos y ha señalado que son una de las principales víctimas junto a los menores, con el objetivo de visibilizar su situación de vulnerabilidad.
También ha dicho que entiende el desasosiego y frustración de todos nuestros vecinos ucranianos, pero “hay que unir fuerzas para ser más efectivos” y ha pedido, como el resto, que las ayudas se canalicen a través de las ONG que trabajan en el terreno para que “lleguen donde hace falta”.
Reuniones periódicas para analizar la situación
El Ayuntamiento convocará el Consejo Local de Cooperación de manera periódica para ver “cómo evoluciona la situación de Ucrania, las medidas que se van implantando e ir viendo las nuevas necesidades” ya que “todo parece indicar que la guerra se extenderá en el tiempo”.
Estos son los enlaces para colaborar con las ONGD españolas que prestan ayuda humanitaria en Ucrania:
El edil de Juventud y Deportes, Pablo García, ha visitado los trabajos que se vienen realizando para la instalación de un nuevo parque de Street Workout junto al campo del Arroyo en el barrio de Santa Bárbara.
Se trata de una actuación que adelantó recientemente la alcaldesa de Toledo, Milagros Tolón, en su visita a la remodelación integral y puesta a punto del campo del Arroyo a consecuencia de las lluvias torrenciales que tuvieron lugar en la ciudad a finales del mes de agosto.
En esa visita, la primera edil adelantó esta actuación en el marco de los presupuestos participativos así como otros tantos arreglos que se sucederán en este emblemático campo de la ciudad.
El nuevo parque de Street Workout tiene por objetivo facilitar la práctica deportiva, fomentar hábitos de vida saludable y contribuir al bienestar de la población a través del entrenamiento físico al aire libre, mediante la utilización de elementos utilizados de manera individual.
De esta forma, está previsto que el parque cuente con, al menos, 14 elementos para la práctica de esta modalidad deportiva entre los que se encontrarán barras de freestyle, banco de abdominales, barra de flexiones, pared sueca, banco de paralelas, barra de anillas, barras de dominadas o cuadrado de elevaciones con bandera, entre otros.
En su visita a esta nueva infraestructura deportiva que se integrará en el Campo del Arroyo, el edil ha supervisado las labores de instalación que están realizándose sobre un recinto de 15,50 metros de longitud por 10,15 metros de ancho.
El consejero de Sanidad, Jesús Fernández Sanz, ha destacado la buena salud que tiene la sanidad de Cuenca desde que Emiliano García-Page preside Castilla-La Mancha. Así lo ha afirmado durante la toma de posesión de la nueva delegada provincial de Sanidad en Cuenca, Monserrat Hernández Luengo, agradeciendo la labor desempeñada hasta ahora por Mari Luz Fernández en el cargo.
El responsable de las políticas sanitarias en Castilla-La Mancha ha destacado que desde 2015, las mejoras sanitarias en la provincia son evidentes, “con más profesionales, más infraestructuras y más tecnología, todo ello para prestar una atención sanitaria con gran calidad, a pesar de dos años de pandemia por covid”.
En materia de tecnología, Fernández Sanz ha destacado la adquisición de dos TAC, una Resonancia Magnética, un mamógrafo digital con tomosíntesis, la sala mixta de hemodinámica cardiaca y radiología intervencionista y dos salas de Radiología digital. Además, ha recordado que actualmente hay 500 profesionales sanitarios más trabajando en la provincia que los que había en 2015.
Por otro lado, el consejero ha destacado la revitalización de la Atención Primaria que incluye la construcción de nuevos centros, resaltando en estos momentos las obras de los nuevos centros de Salud de Campillo de Altobuey y Carboneras de Guadazaón. Mientras, los proyectos de los centros de Salud de Horcajo de Santiago, Sisante, Mota del Cuervo, Cardenete y Villamayor de Santiago están en diversas fases de actuación.
Respecto a las obras del nuevo Hospital de Cuenca, Fernández Sanz ha asegurado que el Ejecutivo autonómico destina este año 2022 más de 36 millones de euros para continuar con la construcción del hospital, resaltando que actualmente se ha ejecutado más del 70 por ciento de la obra y hay más de 200 personas trabajando en la actualidad en la nueva infraestructura.
Asimismo, ha explicado que una vez la infraestructura esté en funcionamiento, la provincia contará con servicio de Medicina Nuclear y Radioterapia, con lo que se habrá completado la hoja de ruta encomendada por el Gobierno de Emiliano García-Page para la provincia de Cuenca.
Nueva Delegada Provincial
Por su parte, la nueva delegada provincial, Monserrat Hernández, ha agradecido la confianza demostrada en ella y por hacer su llegada al cargo más fácil. Hernández ha destacado su papel de enfermera y docente, explicando que continuará con la senda marcada hasta el momento en materia sanitaria en la provincia.
“Haré lo que he hecho siempre: trabajar, trabajar y trabajar”, ha asegurado la nueva delegada provincial de Sanidad en Cuenca.
Hernández es graduada en Enfermería por la Universidad de Castilla-La Mancha, Máster en Investigación Sociosanitaria y Actividad Física y Máster propio en Nutrición y Dietética.
Castilla-La Mancha ha trasladado a la Organización Mundial del Turismo (OMT) su disposición a continuar trabajando de manera conjunta por la promoción de la actividad turística en la región, así como el potencial de Castilla-La Mancha como destino sostenible, gastronómico y cinematográfico, y su interés por participar en los programas de promoción que desde el organismo internacional se impulsan en esta materia.
Así lo ha trasladado la consejera de Economía, Empresas y Empleo, Patricia Franco, al director del Departamento de Miembros Afiliados de la OMT, Ion Vilcu, de la que forma parte la región a través de la Fundación Impulsa, en la reunión que han mantenido esta mañana en la Consejería.
En el encuentro, en el que también ha estado presente la directora general de Turismo, Comercio y Artesanía, Ana Isabel Fernández, la consejera ha compartido con el representante de la OMT el compromiso del Gobierno regional de continuar colaborando con el organismo internacional en el programa de difusión del turismo gastronómico, así como en el impulso de la región como destino cinematográfico, para el desarrollo de rodajes y producciones audiovisuales, y como destino turístico sostenible.
Además, Patricia Franco también ha manifestado el interés de Castilla-La Mancha por intensificar la colaboración en acciones y estudios internacionales en materia turística, además de reforzar la implicación de la región en la programación de eventos para el sector que promueve la Organización Mundial del Turismo, generando nuevas sinergias y reforzando las ya existentes.
Por último, la consejera ha ofrecido a la OMT Castilla-La Mancha para la celebración de estos eventos y programas, junto con la apuesta del Gobierno de la región por imprimir un cariz internacional a los eventos en materia turística que se impulsan desde la región.