El Gobierno de Castilla-La Mancha ha dado a conocer una notable evolución en los servicios de Atención Temprana, que en el año 2025 habrán beneficiado a más de 8,000 niños, alcanzando un total de 8,055 menores atendidos. Este logro se traduce en un crecimiento significativo en un sistema que se ha ampliado y mejorado durante la última década. La consejera de Bienestar Social, Bárbara García Torijano, destacó en una reciente rueda de prensa que este avance se ha logrado gracias a un compromiso presupuestario robusto y a la colaboración efectiva entre entidades del Tercer Sector y los Centros Base, lo que ha permitido cumplir con los objetivos establecidos y mantener los servicios sin listas de espera.
En 2025, la red de Atención Temprana disponía de 69 recursos, de los cuales 64 se ofrecieron en colaboración con entidades locales y 5 en Centros Base. Para el próximo año, se prevé la incorporación de siete nuevos recursos, incrementando la red hasta un total de 76 dispositivos. Esta expansión tiene como fin mejorar la capacidad de respuesta ante las necesidades de la infancia y las familias en toda la región, garantizando así una atención más cercana y accesible.
El financiamiento destinado para la Atención Temprana en 2025 fue de 11,8 millones de euros, y se anticipa un incremento a 12,8 millones para el año 2026. Esta inversión refleja una apuesta decidida por el crecimiento y la mejora de estos servicios esenciales. Este avance coincide además con el tercer aniversario de la Ley 2/2023, que establece la Atención Temprana en Castilla-La Mancha como un derecho universal y gratuito, consolidando un modelo inclusivo y centrado en la familia.
Los planes para el año 2026 incluyen la apertura de nuevos servicios en localidades como Alcázar de San Juan, Argamasilla de Calatrava, Marchamalo, Sonseca, así como en hospitales de Cuenca y Guadalajara. Estos esfuerzos están dirigidos a garantizar una adecuada equidad territorial en el acceso a los servicios de Atención Temprana, asegurando que todas las familias de Castilla-La Mancha tengan la oportunidad de recibir la atención que requieren de manera adecuada y eficiente.
García Torijano subrayó la relevancia del trabajo conjunto de los profesionales y las entidades implicadas, reiterando que el crecimiento en la Atención Temprana “no es improvisado, sino planificado, territorializado y sostenido”. Este enfoque busca no solo mejorar la atención a los menores, sino también responder a las necesidades de sus familias, priorizando su bienestar en entornos naturales.

