La acompaña en esta entrevista Diana Alcolado, graduada en Derecho y que con la intención de especializarse en esta rama, realizó este Máster en la edición anterior, igual que en su día hizo la propia Cristina. Tras estos meses de confinamiento que han agravado la situación de violencia de muchas mujeres, ancianos y niños, el aumento del ruido político en un ámbito en el que parecíamos haber alcanzado un mínimo consenso social y con la IX edición de este Máster ya a la vista, que se celebrará en modalidad completamente online, parece un buen momento para reflexionar con estas dos profesionales.

¿Qué importancia tiene el enfoque integral para la lucha contra la violencia de género y la violencia doméstica?

Cristina Pinar: Es muy importante tener claro que la violencia de género y la violencia doméstica tienen que tener un enfoque integral de todos los agentes que deben contribuir a su erradicación, que sería el objetivo, pero también para la prevención y para que se pueda ayudar a las víctimas. Son imprescindibles una serie de conocimientos generales en todos los aspectos y el papel que tienen cada uno de los agentes que integran esta prevención. Conocimientos que son necesarios para saber dónde tienes que acudir o a qué administración tienes que tocar a la puerta,  en qué leyes nos movemos o qué abogados puedes solicitar. Lo principal es el aprendizaje integral de una serie de factores que al final te dan una amplia perspectiva sobre el tema.

Diana Alcolado: Sea cual sea tu ámbito profesional, es necesario conocer qué papel desempeñan todos los agentes que intervienen: jueces, fiscales o educadores sociales. Para una abogada que quiera dedicarse a este tema es necesario no sólo conocimientos en el ámbito jurídico, sino también administrativo.

¿El confinamiento ha agravado la situación de las mujeres que sufren maltrato?

CP: Sí, las llamadas al 016, el teléfono de atención a las víctimas de violencia de género, se ha incrementado durante el confinamiento hasta un 47 %, respecto a 2019. A día 15 de junio, son 21 ya las víctimas. Ha habido un repunte durante aislamiento por la pandemia. En estos meses los protocolos han seguido siendo los mismos. Existen distintas formas de ayuda, como las casas de acogida o los centros de urgencia. Lo que sí ha cambiado es que, si hemos actuado en algún caso de violencia, siempre hemos debido llevar mascarillas y guantes, manteniendo las máximas medidas sanitarias posibles, tanto por la seguridad de las mujeres, como por los agentes. Por lo tanto, el protocolo seguido ha sido el mismo.

Además, durante estos meses han crecido el número de casos tanto de violencia de género, que es la del hombre sobre la mujer, como de violencia doméstica, en la que la mujer también puede agredir al hombre o como la de distintos miembros del mismo domicilio. Hemos tenido varios casos de violencia de padres a hijos, los primeros con setenta u ochenta años. Ha sido bastante duro.

¿Cómo crees que se podía mejorar la situación desde el ámbito jurídico?

DA: En primer lugar, decir que nosotros como profesionales, a través del Colegio de Abogados, tenemos que estar constantemente reciclándonos para para poder entrar en el turno de oficio de la violencia contra la mujer. En el ámbito judicial, tenemos los Juzgados de Violencia sobre la Mujer, pero deberíamos hacer más hincapié en las órdenes de protección, en las medidas de seguridad. Un gran avance fue tener turno de oficio de lo Penal distinto del de Violencia de género. Para estar en este turno en concreto, se debe cursar formación específica en la materia, como el Máster en Prevención y Tratamiento de la Violencia de Género y los cursos que establece el Colegio de Abogados.

CP: Es muy importante la especialización de los abogados. Una vez que ellas han dado el paso de denunciar, y cuando ya ha existido una agresión en la que hemos actuado los cuerpos de seguridad, ése primer contacto, realizado de forma pausada y tranquila, pero realista e informativa, es una garantía para que las víctimas no retiren las denuncias por miedo. Deben conocer que existen recursos, que los agentes vamos a estar con ellas, que estarán también a su disposición un abogado y un trabajador social especializado en violencia de género. Van a estar acompañadas en todo el proceso y así deben sentirlo, para que no abandonen.

¿Existe entre los jóvenes una mayor concienciación sobre qué comportamientos son abusivos o tóxicos en las parejas?

CP: No lo podría asegurar. Sin embargo, seguimos conociendo muchos casos de control de la pareja en las redes sociales, restricciones impuestas por celos, pero cada vez se visibiliza mucho más el trato que las mujeres no deben tolerar. Las relaciones de pareja deben ser enriquecedoras y beneficiosas para ambas partes. Aunque creo que aún queda mucho camino por delante, pues considero que la base del problema reside en la educación. Probablemente hasta dentro de varias generaciones no se conseguirá la ansiada igualdad que reivindicamos cada día.

El próximo curso se celebrará la IX Edición del Máster en Prevención y Tratamiento de la Violencia de Género ¿cómo se plantea la docencia?

DA.- Es una docencia mixta completamente online, por lo que estaba perfectamente adaptado a las actuales circunstancias. El Máster está planteado de forma que, los profesores van desarrollando el temario en la plataforma, para que vayas pasando de una visión general a conocimientos más específicos de cada uno de los temas que se tratan. Tenemos que tener en cuenta que en el Máster hay gente de muchos ámbitos profesionales, como psicólogos o educadores sociales. A cada uno nos cuesta más una cosa, pero para ello disponemos de foros de debate tanto con cada uno de los profesores, como con María de los Ángeles Zurilla, que lo dirige, o con Pilar Domínguez, que es la secretaria académica.

CP: Yo colaboro dentro del módulo de violencia contra la mujer, la tutela institucional y la actuación policial ante la violencia de género. Los módulos ya están muy consolidados, y lo que procuramos los profesores es actualizarnos y adaptarnos a la situación social en la que se encuentra la violencia, tanto doméstica como de género, para poder dar el mejor contenido a los alumnos que cursen estos estudios. Se facilitan muchos contenidos en videoconferencias o a través de pequeñas colaboraciones cuando también nos requieren para ello. Todo el contenido está muy actualizado porque es importante para la buena formación de nuestros estudiantes.

¿Qué importancia tiene la formación en la lucha contra la Violencia de Género?

CP: Todas las leyes que tenemos, tanto la Ley Integral de Violencia de Género de 2004, creada en España, como otras de ámbito europeo, tienen algo en común: todos los agentes que trabajan con mujeres víctimas de violencia de género o doméstica tienen que estar especializados. Deben tener las aptitudes y los conocimientos que faciliten comunicarse correctamente con estas mujeres.

Llevo 12 años en el cuerpo de Policía y he tenido que lidiar en muchas ocasiones con situaciones de este tipo, de violencia de género o doméstica, y he comprobado lo necesario que es disponer de la formación adecuada para mejorar la calidad de mis actuaciones. Tener un conocimiento integral es una herramienta muy valiosa, además de ser un mandato de todas las normativas, acuerdos y leyes.

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