De situación de “bancarrota” calificaba la alcaldesa la economía del ayuntamiento hace dos años, lo que obligó a poner en marcha un plan de saneamiento que ha ido dando resultados, pero que todavía debe continuarse y por ese motivo se presentan al Pleno Ordinario de octubre unas oredenanzas fiscales “sensatas y responsables”. Las ordenanzas municipales han sido objeto de varias enmiendas del Grupo Popular, aunque en esta propuesta del equipo de gobierno para 2018 se ha tenido en cuenta el acuerdo con el grupo popular que permitió la aprobación del preseupuesto actual y por eso se incluyen rebajas, como la del IBI, cuyo tipo para calcular la contribución urbana pasa del 0’50 al 0’48. “Vamos a darle algún beneficio fiscal a los vecinos, pero sin arruinar al ayuntamiento”, afirmó la primera edil, “porque arruinar el ayuntamiento significa dejar de prestar determinados servicios fundamentales para la población”.

La alcaldesa criticó además la forma en que el PP ha presentado estas enmiendas, que no se expusieron ni antes ni después de la última comisión informativa de hacienda, sino 24 horas antes del Pleno, sin tiempo para que los técnicos municipales puedan estudiarlas. Otro argumento contra estas enmiendas es su falta de rigor técnico, que la alcaldesa atribuye a un intento de bloquear la tarea del equipo de gobierno durante 2018, volviendo a una economía muincipal precaria, como la que existía durante el mandato anterior, dónde ocurrió que nunca se supo el destino de los seis millones de euros del préstamo realizado para la creación de la empresa mixta de aguas, “el dinero famoso, de la famosisima venta -regalo de Aguas de Alcázar”, aseguró, “que nunca hemos sabido nadie exactamente donde está porque porque lo incorporaron, ni más ni menos, que al gasto corriente, por lo tanto lo utilizaron, permitanme la expresión coloquial, para tapar agujeros de la malísima gestión que habían hecho previamente”.

Sobre estas enmiendas a las ordenanzas, Rosa Melchor las calificó de “populistas”, cuando reclaman una rebaja lineal del 10 por ciento en todos los precios públicos y tasas “¿por qué no un 20 ó un 100 por cien?”, se preguntaba para concluir que los vecinos pagan poco en proporción a los servicios que reciben y algunos de estos (como cultura o deportes) ya son suficientemente deficitarios.

“ARRUINAR”

Las enmiendas del Partido Popular, piden una rebaja fiscal generalizada y sin estudios suficientes, lo que según la alcaldesa significa que “dejaron el ayuntamiento arruinado y ahora quieren volver a hacerlo desde la oposición”. Por eso, Rosa Melchor expresó su confianza en la comprensión del resto de la oposición porque, señaló, “estoy segura de que el planteamiento de los grupos de la oposición serán, obviamente, responsables, y entenderán que la falta de estos ingresos podría afectar directamente a algunos servicios (…) que serían tan deficitarios que el ayuntamiento no podría hacerse cargo de esa falta de ingresos”.