Hace cuarenta años, la barbacoa española se centraba principalmente en el chorizo, la morcilla y las salchichas. Sin embargo, en la actualidad, estos clásicos conviven con costillas marinadas y recetas de sabores internacionales, una clara muestra de la evolución de los hábitos alimentarios en España. Esta transformación ha sido liderada por empresas como Embutidos del Centro S.A. (Emcesa), que ha tenido éxito adaptándose a las cambiantes demandas del mercado a lo largo de sus cuatro décadas de existencia.
Fundada en 1986 por Tomás García Robledo, Emcesa se estableció inicialmente con un enfoque en productos populares como el chorizo, las morcillas y las salchichas frescas. Hoy en día, la compañía produce más de 11 millones de kilogramos de elaborados cárnicos al año, genera una facturación de 60 millones de euros y comercializa cerca de 250 referencias que van desde productos tradicionales hasta innovadoras soluciones gastronómicas que se ajustan a los nuevos patrones de consumo.
Emcesa ha sabido adaptarse a los cambios en los estilos de vida de los españoles desde los años noventa, cuando la conveniencia y la calidad empezaron a ganar peso entre las preferencias de los consumidores. Esta evolución llevó a la empresa a expandir su capacidad productiva, culminando con la apertura de su planta en Casarrubios del Monte, Toledo, la cual, con 25,000 metros cuadrados, sigue siendo el núcleo de sus operaciones.
El proceso de globalización también ha influido en el gusto de los consumidores, haciendo que las tradicionales barbacoas españolas incorporen sabores internacionales. Como respuesta, Emcesa amplió su oferta para incluir costillas y pancetas marinadas al estilo de diversas partes del mundo, además de otros productos innovadores desarrollados por su Departamento de I+D, siempre con el objetivo de equilibrar la tradición y la modernidad.
En los últimos años, el fenómeno del «restaurante en casa» ha alterado las expectativas del mercado alimentario, con consumidores buscando productos que sean tanto exquisitos como fáciles de preparar. Para responder a esta demanda, Emcesa lanzó su gama Premium de platos preparados llamada ‘Sabores de Tiempo’, que incluye exquisiteces como la fabada tradicional y la carrillada de cerdo al vino dulce, todas elaboradas mediante procesos de cocción lenta para garantizar un sabor y textura excepcionales.
Hoy por hoy, la empresa cuenta con 270 profesionales y exporta a países como Portugal, Francia y Reino Unido. Fiel a su filosofía de evolucionar junto a su consumidor, Emcesa se centra en la calidad, la innovación y la mejora continua como parte de su desarrollo. Cuarenta años después de su fundación, sigue demostrando que tradición e innovación pueden coexistir en armonía en el ámbito de la alimentación.

