Amnistía Internacional (AICLM) y la Coordinadora de ONG de Cooperación al Desarrollo de Castilla-La Mancha (CONGD-CLM), integrada por más de 40 organizaciones de ámbito autonómico, exigen, bajo el lema “Derechos humanos con garantías para todo el mundo”, que la anunciada reforma del Estatuto de Autonomía refuerce la protección de los derechos humanos.

Entre sus demandas destacan la regulación del contenido mínimo del derecho a la vivienda y la universalización del derecho al acceso a la salud, que el Estatuto garantice la cooperación al desarrollo y los derechos de las personas solicitantes de asilo, refugiadas y migrantes y de quienes sufrieron graves violaciones de derechos humanos durante la Guerra Civil y el franquismo en nuestra región.

Ambas entidades reclaman al gobierno y a los partidos políticos autonómicos que esta actualización del Estatuto avance en la realización de los derechos humanos más allá de nuestras fronteras, con la obligación internacional de cooperar para el desarrollo con otros países empobrecidos, promoviendo su respeto en las relaciones bilaterales y en la acción de las empresas castellano-manchegas en el exterior, y apoyando la labor de defensores y defensoras de los derechos humanos en todo el mundo.

En este sentido, Sagrario Camino, portavoz de la Coordinadora de ONGD-CLM, ha declarado “vivimos en un mundo globalizado donde existe una desigualdad obscena, como nos indica el Índice de Desarrollo Humano, publicado por la ONU. Los poderes públicos han de generar políticas que luchen contra la pobreza y la desigualdad, que fomenten la solidaridad entre los pueblos y cuyo faro sea la Declaración Universal de los Derechos Humanos. El Estatuto ha de garantizar que la cooperación al desarrollo es considerada como política pública”.

Alfonso Sánchez, coordinador de Amnistía Internacional en CLM, ha reclamado que el Estatuto refleje el principio de indivisibilidad de los derechos humanos, y aporte iguales garantías de protección a todos ellos, incluidos los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales. “Si uno avanza, facilita que avancen los demás. Y ninguno es más importante que otro. Son indivisibles e interdependientes. Todos los derechos, civiles y políticos, económicos, sociales, culturales, tienen la misma importancia, sin clases ni jerarquías”.

Las organizaciones recogen también entre sus demandas que el Estatuto de Autonomía garantice que el currículo educativo incluye contenidos obligatorios de derechos humanos, especialmente en materia de igualdad de género, diversidad afectivo-sexual y no discriminación, que las mujeres tendrán derecho a la efectiva igualdad y a no sufrir discriminación alguna por razón de su sexo en los ámbitos laboral, social, cultural, económico, y político, y que reconoce los derechos de las personas lesbianas, gays, transexuales, bisexuales e intersexuales (LGTBI).

Amnistía Internacional y la Coordinadora de ONGD de CLM han enviado una carta conjunta a partidos y miembros del gobierno de la JCCM con el fin de solicitar un encuentro y exponer sus propuestas en las próximas semanas.