El café shakerato se ha convertido en una bebida cada vez más popular, especialmente en los calurosos días de verano, gracias a su sabor intenso y textura suave. Esta deliciosa bebida italiana mezcla la robustez del espresso con una presentación espumosa y un toque justo de dulzura, convirtiéndola en la opción ideal para quienes buscan una alternativa refrescante al café tradicional.
Originario de Italia, el café shakerato, cuyo nombre proviene del verbo «shakerare» que significa «agitar», es esencialmente una versión fría del espresso. La preparación de este café consiste en agitar espresso caliente con hielo y azúcar, lo que da lugar a una mezcla bien enfriada y espumosa, perfecta para revitalizarse. Su popularidad ha crecido en los últimos años, no solo por su sabor sino también por su capacidad para brindar una experiencia cafetera auténtica en cualquier momento del día.
Para preparar un café shakerato en casa, necesitarás los siguientes ingredientes: dos espressos (aproximadamente 60 ml), de 2 a 3 cucharaditas de azúcar al gusto, suficiente hielo en cubos y, opcionalmente, leche o crema para decorar. Además, puedes añadir un toque especial de cacao en polvo o canela para espolvorear en la parte superior.
Los utensilios necesarios son sencillos: una máquina de espresso o cafetera, una coctelera o frascos con tapa, una cucharita para medir y un vaso alto para servir la bebida. El proceso de preparación comienza con la elaboración de dos espressos, los cuales deben estar calientes para que el azúcar se disuelva correctamente. Una vez preparado, se añade el azúcar y se remueve bien.
Llena la coctelera o frasco con cubos de hielo y vierte el espresso endulzado sobre ellos. Cierra la coctelera y agítala enérgicamente durante unos 15-20 segundos, lo que es crucial para obtener la típica espuma del shakerato. Finalmente, vierte la mezcla en un vaso alto y, si deseas, añade leche o crema y espolvorea cacao o canela.
Hay algunos consejos útiles para maximizar tu experiencia con el café shakerato. Es recomendable usar granos de café de alta calidad para asegurar un sabor intenso. También puedes ajustar la cantidad de azúcar según tu preferencia o sustituirla por edulcorantes alternativos. Además, asegúrate de usar una cantidad adecuada de hielo para enfriar el café de manera efectiva.
Las variaciones del café shakerato son infinitas. Algunos optan por mezclarlo con limonada para una versión más afrutada, otros añaden extracto o jarabe de vainilla, e incluso algunas personas lo combinan con licores como Amaretto o Baileys para una opción más indulgente.
La versatilidad y simplicidad del café shakerato lo hacen una elección perfecta para cualquier ocasión. Ya sea en una reunión social o como un capricho personal, esta refrescante bebida italiana es una excelente manera de disfrutar del espresso. Atrévete a prepararlo en casa y sorprende a tus amigos y familiares con una experiencia cafetera única.