La selección española masculina de balonmano ha finalizado su participación en el Campeonato de Europa con una decepcionante derrota ante Portugal, lo que significa que se despide de la posibilidad de competir por el quinto puesto. El equipo, que había mostrado un rendimiento destacado en su anterior partido, no pudo mantener el nivel y cayó en un encuentro marcado por un comienzo titubeante, repleto de pérdidas de balón y una preocupante falta de acierto ofensivo.
Desde el inicio, España mostró dificultades para encontrar su ritmo. Las constantes pérdidas en la primera línea, junto a una defensa que no logró frenar los embates del ataque portugués, permitieron que el equipo rival estableciera una ventaja significativa. A pesar de los esfuerzos del cuerpo técnico por realizar ajustes tácticos en defensa y en el enfoque ofensivo, los intentos no lograron surtir efecto, manteniendo a España en una situación complicada.
Con un marcador adverso al descanso, la segunda mitad no trajo consigo cambios sustanciales. A pesar de algunos destellos de mejora en el juego y de ataques más fluidos, la selección no consiguió reducir la brecha en el marcador. Portugal se consolidó como líder del partido, controlando el juego hasta el pitido final. El encuentro finalizó con una diferencia de ocho goles, lo que dejó a los ‘Hispanos’ fuera de la contienda por los lugares altos del torneo.
Desafortunadamente, esta derrota marca un nuevo tropiezo para la selección, que esperaba conseguir mejores resultados en esta edición del Europeo. A medida que el equipo reflexiona sobre su rendimiento, la mirada se dirige hacia el futuro, buscando nuevas oportunidades para reinventarse y retomar el camino hacia la excelencia en competiciones venideras.

