Después de un mes de competición jugando fuera de casa, el Almagro FSF ha regresado al pabellón Gemma Arenas con la moral alta, tras haber conseguido seis puntos valiosos en sus últimos encuentros ante el Leganés y el Luis de Camoens. El equipo, dirigido por Jaime García, se encuentra en un momento crucial de la temporada y la necesidad de obtener puntos en casa es más apremiante que nunca para mantenerse en la lucha por el ascenso.
El próximo desafío para el Almagro será frente al Azuqueca, equipo que actualmente ocupa la última posición en la tabla. Sin embargo, el cuerpo técnico y los jugadores son conscientes de que no pueden permitirse caer en la trampa de la relajación. A pesar de ser un rival teóricamente más débil, los partidos en casa han demostrado ser complicados y el entrenador ha hecho hincapié en la importancia de mantener la concentración y la eficacia en el ataque para evitar sorpresas desagradables.
Con una distancia de solo cinco puntos respecto al primer clasificado y un partido menos disputado, el Almagro tiene la oportunidad de acercarse aún más a su objetivo de ascenso. Jaime García espera que el equipo pueda ofrecer un gran espectáculo para sus aficionados y sumar de tres en tres, lo que sería fundamental en esta recta final de la competición. El enfrentamiento contra el Azuqueca se presenta como una auténtica final para el equipo, y todos los ojos estarán puestos en el Gemma Arenas este fin de semana. La emoción está garantizada y cualquier error podría costar caro en su lucha por el sueño del ascenso.

