Toledo ha sido el escenario de una importantísima presentación que podría cambiar el rumbo de la investigación y la innovación en Castilla-La Mancha. El presidente de la región, Emiliano García-Page, junto al consejero de Educación, Cultura y Deportes, Amador Pastor, han anunciado la segunda edición del Plan de Innovación, Investigación y Desarrollo Tecnológico (PRINCET). Este ambicioso proyecto destinará más de 1.300 millones de euros, lo que supone un incremento notable de 200 millones con respecto a su predecesor, que abarcaba el periodo 2021-2024.
El PRINCET se plantea como un pilar esencial para el crecimiento económico y social de la región, buscando posicionar a Castilla-La Mancha como un referente en materia de I+D+i. La financiación del plan proviene de tres fuentes principales: más de 220 millones de euros aportados por la Junta de Comunidades, más de 680 millones de la inversión privada, y cerca de 400 millones destinados desde la Enseñanza Superior.
Las acciones del PLAN se organizan en tres áreas estratégicas: el impulso de la I+D+i, la promoción de la Excelencia y Capacitación Continua, y el apoyo a la inversión privada en innovación. Para estos objetivos, se han delineado trece programas específicos que abarcan desde proyectos colaborativos y transferencia del conocimiento, hasta inversiones en infraestructuras, digitalización y sostenibilidad.
La implementación de este plan está prevista entre 2025 y 2028, y se marcan metas ambiciosas. Se busca incrementar un 10% el personal investigador en la región, así como aumentar en un 6% el número de estudiantes de doctorado. Además, se aspira a un crecimiento del 30% en el gasto en I+D de las empresas. Un aspecto destacado del PRINCET es su enfoque en las áreas afectadas por la despoblación, con la meta de aumentar en más del 70% las actuaciones en estas zonas.
Asimismo, otros objetivos incluyen un incremento del 15% en las publicaciones científicas de alto impacto y un aumento del 12% en las empresas que destinan recursos a la innovación. El plan también prevé un crecimiento del 23% en las propuestas presentadas al programa marco de investigación e innovación de la Unión Europea.
Con esta presentación, Castilla-La Mancha da un paso firme hacia un futuro en el que la investigación y la innovación son no solo herramientas de desarrollo, sino claves para el progreso social y económico de la región.

