El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) ha dado un paso importante en el ámbito político al presentar una denuncia formal ante la Fiscalía General del Estado contra Vox, liderado por Santiago Abascal, alegando presunta financiación irregular. A través de este movimiento, los socialistas destacan que Vox podría haber utilizado métodos opacos para captar fondos, lo que se alinea con lo estipulado en el artículo 304 bis del Código Penal, que prohíbe la financiación ilegal de partidos políticos.
Según el análisis del PSOE, las prácticas financieras de Vox estarían lejos de cumplir con las normativas de transparencia y trazabilidad que se exigen a las formaciones políticas en España. Entre las irregularidades mencionadas, se incluyen el uso de huchas y cajas de caudales para recoger fondos en efectivo durante mesas informativas, así como la venta de artículos de merchandising sin la debida justificación contable.
La denuncia también pone de relieve acusaciones alarmantes como la posible recepción de donaciones anónimas y un préstamo significativo de 6,5 millones de euros procedente del banco húngaro MBH Bank Nyrt, vinculado al primer ministro húngaro Viktor Orbán. De acuerdo con el PSOE, estos préstamos violarían la normativa española que prohíbe la obtención de fondos de gobiernos extranjeros o entidades públicas. Incluso, se sostiene que Vox podría haber intentado ocultar esta operación en su contabilidad, lo que agravaría la situación respecto a las leyes de transparencia financiera.
Por su parte, Vox ha respondido descalificando las acusaciones y canalizando sus críticas hacia el PSOE. La portavoz parlamentaria, Pepa Millán, considera que la denuncia es un intento de desviar la atención de los propios casos de corrupción que afectan al partido socialista. “El PSOE y el Gobierno están cercados por la corrupción, y necesitan desviar el foco de atención,” afirmó Millán, quien también aseguró que Vox no está preocupada por la denuncia, afirmando que el Tribunal de Cuentas cuenta con toda la información necesaria sobre las finanzas de su partido.
En medio de una creciente tensión política, la denuncia del PSOE podría tener un impacto significativo en la percepción pública sobre la financiación de partidos en España. Con la Fiscalía General del Estado ahora implicada, se anticipa que este caso marque un precedente en la regulación de las prácticas financieras en la política española. La resolución de esta situación podría redefinir la confianza en el sistema de financiación de los partidos, un aspecto crucial en el panorama político actual.

