Toledo ha alcanzado un importante avance en la gestión de emergencias sanitarias con la implementación de un nuevo modelo en el Centro Coordinador de Urgencias (CCU), auspiciado por el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM). Esta iniciativa, impulsada por la Gerencia de Urgencias, Emergencias y Transporte Sanitario (GUETS), tiene como objetivo brindar una respuesta más eficaz e integrada a las necesidades de la población en situaciones críticas.
Los CCU actúan como la puerta de entrada al sistema sanitario en casos de riesgo vital, desempeñando un rol fundamental en la gestión de la demanda y la distribución de recursos. Ante el aumento significativo de la demanda asistencial en las últimas dos décadas, se ha llegado a la conclusión de que el enfoque médico tradicional ya no basta. Por ello, se ha optado por un modelo centrado en la atención integral, que prioriza la clasificación de incidentes de riesgo vital y promueve el autocuidado donde sea posible.
Este nuevo enfoque se fundamenta en la colaboración de equipos multidisciplinarios, donde médicos y enfermeros trabajan de manera coordinada. Se utilizan flujos de demanda y algoritmos asistenciales que permiten una valoración inicial más precisa y una asignación más adecuada de recursos, optimizando así la respuesta en momentos críticos.
El proceso, que comenzó en 2019, se interrumpió a causa de la pandemia de COVID-19, pero con la normalización de las actividades asistenciales, se ha consolidado un modelo maduro que ha captado la atención a nivel nacional. Comunidades autónomas como Andalucía, Madrid y Aragón han mostrado interés en conocer las estrategias implementadas en el CCU del SESCAM.
El director gerente del SESCAM, Alberto Jara, visitó recientemente el centro, donde destacó que el nuevo modelo transforma al CCU en una unidad no solo reguladora, sino activa en el acompañamiento del ciudadano desde la primera solicitud de ayuda. El enfoque proactivo y la mejora en la gestión de recursos han sido cruciales para afrontar situaciones de alta demanda, sobre todo en una región con desafíos demográficos y geográficos.
Con este nuevo CCU, Toledo se posiciona como un referente en la gestión de emergencias, apostando por una coordinación más humana e inteligente. Basándose en la innovación y en la evidencia científica, el centro busca ofrecer respuestas rápidas y eficaces a las urgencias de los ciudadanos de Castilla-La Mancha. La integración organizacional y la mejora constante en la calidad de la atención sanitaria se erigen como los pilares de esta nueva etapa en la gestión de emergencias en la región.

