Un reciente estudio realizado por Samsung ha revelado que el 83% de los españoles evita realizar gestiones importantes desde sus smartphones en espacios públicos, por miedo a ser observados. En un mundo donde los teléfonos móviles son una extensión esencial de la vida cotidiana, albergando desde conversaciones personales hasta pagos y decisiones cruciales, se hace evidente una nueva preocupación: la privacidad visual.
El estudio, elaborado en colaboración con Ipsos, destaca que tres de cada cinco españoles usan sus dispositivos para consultas personales en lugares públicos. Sin embargo, un alarmante 80% de los encuestados manifiesta inquietud por la posibilidad de que otros vean lo que se muestra en su pantalla. No es solo una percepción, ya que el 66% ha experimentado alguna vez la sensación de que alguien estaba espiando su dispositivo, una práctica conocida como «shoulder surfing», que convierte la protección de la privacidad en un desafío tangible y diario.
Durante años, la seguridad digital se ha centrado casi exclusivamente en la protección de datos almacenados, pero ahora la privacidad también está íntimamente ligada a nuestro entorno. Un 71% de los españoles considera que la privacidad visual es tan crucial como la protección de datos, aunque solo un 10% ha adoptado filtros físicos que aseguren esa privacidad, principalmente por desconocimiento o incomodidad. El 64% de los encuestados prefiere una solución integrada en el dispositivo en lugar de herramientas externas.
David Alonso, vicepresidente de Movilidad de Samsung Electronics, comenta sobre el cambio significativo en cómo los usuarios interactúan con sus dispositivos: «El móvil concentra más información sensible, pero los usuarios no quieren renunciar a usarlo en cualquier lugar». Para adaptarse a esta nueva realidad, Samsung ha introducido en su Galaxy S26 una pantalla de privacidad integrada junto a inteligencia artificial (IA) diseñada para facilitar la vida diaria sin comprometer la seguridad del usuario.
El Galaxy S26 Ultra sobresale por incluir una pantalla con privacidad a nivel de píxel, una característica que restringe la visibilidad desde ángulos laterales sin alterar la visualización frontal. Esta función puede activarse en situaciones que requieren mayor confidencialidad, como al ingresar contraseñas o manejar información sensible.
Por otro lado, el estudio también revela una transición hacia una fase de «fatiga de la IA». Con una puntuación media de 5,5 sobre 10, los usuarios reconocen que, a pesar de una adopción creciente del 60% en los últimos dos años, el 70% siente que las promesas de la IA superan sus capacidades reales. Las consultas más comunes se centran en tareas simples y útiles, como revisar el clima, lo que indica que la expectativa ya no es asombrar, sino lograr una experiencia más fluida y eficiente.
La serie Galaxy S26 busca integrar la privacidad y la inteligencia artificial de manera orgánica, ofreciendo personalización en el dispositivo junto a nuevas capas de protección y transparencia. Herramientas como el filtro de llamadas, alertas de privacidad y el álbum privado contribuyen a fortalecer la seguridad, mientras que Knox Matrix amplía la visibilidad entre dispositivos conectados.
En definitiva, la tecnología avanza hacia una simplificación que permita un mayor control por parte del usuario, donde innovar signifique ser más útil, discreto y confiable en la vida cotidiana.


