La Fonda de la Estación ha vuelto a cobrar vida como espacio cultural y pequeño museo ferroviario. En la tarde del jueves, 10 de mayo, más de un centenar de personas asistieron a la presentación de las teselas “Los Álvarez-Guerra de Alcázar de San Juan” y “Recuerdos y Vivencias de la Fonda y de la Estación” en homenaje a la historia y la vida ferroviaria de Alcázar de San Juan. Un acto presentado por la alcaldesa de la ciudad.

La recuperación de la Fonda de la Estación como espacio cultural ya es un hecho. Tras la retransmisión en directo del programa de Onda Cero ‘Gente Viajera’, durante el pasado mes de abril. La Fonda volvió a abrir sus puertas el jueves, 10 de mayo, para la presentación de las teselas de José María Lama sobre los Álvarez-Guerra; familia que tuvo una importancia decisiva para el desarrollo de Alcázar de San Juan, en especial las comunicaciones, la industrias, la cultura y el ferrocarril y “Recuerdos y Vivencias de la Fonda y de la Estación” escrita por los alcazareños Luis Cruz y Jacinto Villaseñor. Un evento literario y emotivo que consiguió reunir en torno a 120 personas, interesadas en conocer la historia local y revivir sus propias vivencias ligadas a la estación y la Fonda.

La Fonda luce ya su nuevo aspecto, tras la recuperación, y en su interior pueden contemplarse ya algunos objetos ligados al ferrocarril y a su historia, a modo de pequeño museo. Durante la presentación de las teselas, a cargo de la alcaldesa alcazareña, Rosa Melchor, se mostró también al público un nuevo gigante -realizado por la asociación ‘El Mono sin Pelo”- que desfilará en los próximos pasacalles festivos, Juan Álvarez Guerra padre.

“Los Álvarez-Guerra fueron los propulsores de lo que fue el desarrollo fundamental de Alcázar, estrechamente ligado con nuestro ferrocarril. Algo que para nosotros tuvo y tiene un potencial enorme, porque vamos a insistir en que no deje de ser importante también en el presente y en el futuro”, aseguró la alcaldesa en la presentación de las teselas.

José María Lama, autor de “Los Álvarez-Guerra de Alcázar de San Juan”, es oriundo de Zafra, como la familia que ilustra su tesela y que le trajo hasta tierras manchegas. Hay que recordar que Juan Álvarez-Guerra de la Peña, fue alcalde de Lillo y de Alcázar de San Juan, además de promotor del ferrocarril y otros avances que pusieron en el mapa nacional a los alcazareños. Su hijo, Juan Álvarez-Guerra Castellanos, abogado, periodista y liberal como su padre, fue también uno de los primeros y grandes defensores del nacimiento de Cervantes en la localidad.

“Los Álvarez-Guerra fueron dos personajes que hicieron historia a lo largo de un siglo, desde 1.805 a 1.905. Dos liberales del siglo XIX, aventureros, emprendedores, intelectuales, literatos, emparentados con los Machado y relacionados con las más importantes figuras políticas, culturales y sociales de su época”, explicó el autor que destacó además que el objetivo de esta familia era “convertir su riqueza territorial en riqueza industrial, como hicieron en Alcázar”.

Tras la exposición de Lama, la alcaldesa presentó también el escrito de Juan Cruz y Jacinto Villaseñor, mucho más ligado a la historia reciente de la ciudad. Vivencias muy ligadas a la Fonda, el ferrocarril y el paseo de la estación (la calle Álvarez-Guerra). La primera edil animó a vecinos y vecinas a hacer sus donaciones para la fonda museo, “porque son muchos los alcazareños que conservan objetos relacionados con nuestra historia ferroviario”. Explicó que junto a los objetos donados aparecerá una descripción y el nombre de la persona que lo cede. Las donaciones ya se están produciendo y, poco a poco, irán acrecentando el encanto de un espacio singular e importante para la ciudad.

La importancia que tuvo la Fonda se encargó de recordarla Jacinto Villaseñor, “la Fonda llegó a tener 33 empleados en nómina, más 10 que venían a vender tortas de Alcázar por el andén en las fiestas”. Por su parte, el coautor, Luis Cruz, hizo un locuaz recorrido por la fisonomía de la estación del siglo pasado, la fonda y las calles adyacentes. Así se acordó del economato, de los 3.000 ferroviarios que cubrían tres turnos en una estación con circulación de viajeros durante las 24 horas del día, de los bares del paseo de la estación, del cine Alcázar, de las gentes que regentaban estos establecimientos, de los personajes de la época y hasta de los espectáculos de varietés.

En definitiva, dos horas interesantes y emotivas que se cerraron con la proyección de un video sobre la historia de la Fonda.