Desde hace cinco años, dentro de la programación de las jornadas de “Vino y Bautismo Qervantino”, se incluyen visitas teatralizadas para escolares a uno de los museos cervantinos más emblemáticos de la ciudad, La Casa del Hidalgo, donde se acerca a los jóvenes a la figura del Quijote y su autor, vecino ilustre de Alcázar de San Juan. En 2019 se han programado un total de nueve visitas entre los días 6 y 8 de noviembre, en las que participa el alumnado de 6º de Primaria de los colegios alcazareños. La alcaldesa de la ciudad, Rosa Melchor, acompañada por los concejales de Cultura y Turismo, Mariano Cuartero y Bárbara Sánchez Mateos, compartieron con los escolares una de estas visitas.

Por la Casa del Hidalgo pasarán entre los días 6 y 8 de noviembre cerca de 300 escolares de 6º de Primaria, para disfrutar de la visita teatralizada -a cargo del actor Paco Guerrero- que los acerca a la vida de los hidalgos y a la figura del Quijote. Un Don Quijote muy especial, vestido de Alonso Quijano, desvelando con humor algunas claves de la obra, haciendo participar a los escolares en su nombramiento como caballero o en la búsqueda de Dulcinea. La actividad se recoge en el programa de las Jornadas de Vino y Bautismo Qervantino, como un modo de acercar a los alcazareños más jóvenes a la cultura e identidad cervantina de la ciudad.

La alcaldesa de Alcázar no quiso perderse la visita y, acompañada por los responsables de las áreas de Turismo y Cultura, compartió con niñas y niños una de estas visitas en la mañana del miércoles, 6 de noviembre. “Alcázar es una ciudad cervantina por excelencia, todo el año, aunque hay tres momentos puntuales en los que destacamos la figura de nuestro insigne vecino, Miguel de Cervantes: el 23 de abril (Día del Libro), a principios del verano con el encuentro de expertos que profundizan en la influencia literaria y cultural de su obra y en noviembre con las Jornadas Qervantinas”, destacó la primera edil. También quiso poner en valor las actividades dirigidas a escolares, que acercan, de forma lúdica, la figura de Cervantes y su obra cumbre a las ciudadanas y ciudadanos más pequeños, “para que se reconozcan en su identidad cervantina”.