Sabemos que diseñar la luz que ha de tener un espacio no es fácil. Por eso hoy queremos contarte, paso a paso y habitación por habitación, cuál es la mejor manera de iluminar tu casa. Solo tienes que seguir los consejos que te damos y verás cómo aciertas.

Si ya llevas un tiempo viviendo en tu casa y aun tienes las bombillas colgando de los cables del techo necesitas seguir leyendo este artículo. Ya sabemos que iluminar tu casa puede ser una tarea difícil, pero también es necesaria, casi imprescindible.

Iluminación de tu hogar

Puede que te de reparo, miedo o, incluso, pereza pensar en salir a comprar lámparas, pero en algún momento tendrás que hacerlo si quieres disfrutar de ambientes acogedores en los que sentirte a gusto.

Y es que decorar es mucho más que llenar de muebles y accesorios un espacio. Es aprender a jugar con el color, a iluminar los ambientes y adaptar cada elemento a tu manera de ser y de entender las cosas.

Cómo iluminar tu casa

Amas la luz natural que entra por tus ventanas y, si por ti fuera, no encenderías jamás una bombilla. Si fuera posible, claro, porque llega un momento en que o te vas a dormir o necesitas luz artificial para continuar haciendo tu vida en casa. Eso sin contar que ahora en verano los días son más largos y luminosos. Pero llegará el otoño y, con él, el cambio de hora. Y un buen día te darás cuenta de que son las 6:00 de la tarde y ya es de noche.

Iluminar tu casa de una forma racional, agradable y decorativa es lo mejor que puedes hacer para seguir disfrutando a tope de tu propio espacio. Y para que lo consigas sin demasiados quebraderos de cabeza, hoy te traemos un esquema trazado habitación por habitación. Verás cómo no es tan difícil.

Luz puntual para el recibidor

Es lo primero que ve todo aquel que llega a tu casa, por lo que te sugerimos que te esfuerces en dejarlo bonito y acogedor. Ya sabes, la primera impresión es la que cuenta. Por eso, y aunque el recibidor no es una zona de estar en la que se requiera mucha luz, conviene que esté bien iluminado.

Un punto de luz en el techo, ya sea mediante una lámpara o uno o varios focos, puede ser suficiente.

La luz perfecta para el salón

Es una de las estancias más importantes de tu casa. El lugar donde pasas más tiempo solo y en compañía. Además, se trata de un espacio en el que se realizan numerosas actividades, y que suele estar dividido en distintas zonas.

En el salón descansamos, vemos la televisión, cenamos, recibimos a nuestros amigos. Allí juegan los niños o, incluso, hacen los deberes. Por eso, la iluminación del salón ha de ser flexible, para poder adaptarla a las circunstancias de cada momento.

Iluminar un piso blanco

Comienza por estructurar el salón en varias zonas diferentes. Puedes instalar una lámpara de techo en el centro y completar la iluminación con otros puntos de luz. Una lámpara de pie junto al sofá, una de sobremesa en alguna mesa auxiliar son buenas opciones.

Si lo prefieres, puedes crear una iluminación general con focos empotrables en el techo. Conecta un regulador de intensidad para poder decidir la luminosidad que necesitas en cada momento.

En la cocina, luz para trabajar a gusto

No solo trabajamos en la cocina; a veces incluye también un pequeño espacio de comedor, por lo que la iluminación ha de estar planteada en dos frentes. Necesitas una luz de ambiente, una luz puntual para iluminar la zona de trabajo, y una luz en el espacio de comedor.

Puedes optar por poner un foco o dos en el techo y buna lámpara sobre la mesa de comedor. Para iluminar correctamente la encimera, instala tiras de luces led bajo los muebles superiores en caso de que los tengas. Son una solución genial.

En el dormitorio, luz suave para el relax

Es cierto que a la hora de iluminar tu casa el dormitorio es un espacio que te lo pone fácil. No necesitas diseñar una compleja iluminación artificial. Bastará con que pongas una luz suave e indirecta que favorezca el descanso. Lo conseguirás con una lámpara de techo o con focos.

En el dormitorio principal conviene poder un punto de luz a cada lado de la cama, para leer o para cuando te levantas por la noche. Tienes varias opciones: lámparas de sobremesa, apliques en la pared o un punto de luz colgando del techo sobre las mesillas.

Para el cuarto de los niños opta por una iluminación general, y una luz puntual para la zona de estudio. Un flexo o lámpara de mesa es lo más práctico.

En el baño… ¡que se haga la luz!

Puede parecer que el cuarto de baño no presenta tantas exigencias a la hora de iluminar tu casa. Nada más lejos de la realidad. La luz artificial en el baño es esencial y, según como la platees, el espacio ganará enteros o se echará a perder.

Para la zona del espejo se requiere una luz directa, lo suficientemente potente como para que podamos asearnos, peinarnos y maquillarnos cada mañana. Hay espejos con puntos de luz incorporados en la parte superior, o con luces alrededor. Los apliques de pared, uno a cada lado del espejo, son otra opción a tener en cuenta.

Iluminación de tu baño

Completa con una luz general, que no ha de ser demasiado intensa, y cuenta con un regulador de intensidad para poder elegir una luz tenue siempre que quieras relajarte.

Como ves, no es tan difícil decidir cómo iluminar tu casa. Tan solo tienes que ir pensando en lo que haces en cada habitación, en cómo las vives y qué tipo de luz necesitas en cada una de ellas.

Un artículo de nuestra web amiga Decoración 2.0.