La portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, Esther Padilla, ha expresado su sorpresa ante la decisión del Juzgado de Instrucción número 1 de Toledo de abrir diligencias previas en relación con las intoxicaciones reportadas en el Hospital Universitario de Toledo, las cuales están vinculadas a la presencia de formaldehído en sus laboratorios. Padilla ha calificado como «llamativo» que se mencione un posible delito sin proporcionar detalles sobre su naturaleza o señalar a individuos específicos, lo que ha suscitado inquietud sobre la denuncia presentada por el sindicato CSIF.
Durante una rueda de prensa en la que se abordaron los acuerdos del Consejo de Gobierno de Castilla-La Mancha, la portavoz subrayó la falta de claridad en la referencia a un posible delito, lo que ha generado dudas sobre las circunstancias del caso. Para avanzar con la investigación, el juzgado ha solicitado un informe al Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam) con el fin de examinar más a fondo las denuncias sin que se haya establecido un delito concreto.
A pesar de la situación, Padilla ha informado sobre el avance de la actividad en el hospital, indicando que se ha reanudado de manera progresiva la operación en la sala de tallado del servicio de anatomía patológica. Ha asegurado que se están implementando todas las medidas necesarias para garantizar la seguridad y la salud de los trabajadores en el centro.
En un esfuerzo por abordar las preocupaciones surgidas, el Gobierno ha desarrollado un plan para realizar nuevas mediciones en el entorno del hospital, y se han adoptado diversas medidas de seguridad. Entre ellas, se incluye el aislamiento de la sala de tallado mediante la instalación de puertas que la separen de otros laboratorios, como el de genética. Además, se están actualizando los procedimientos de uso de esta sala y se han ampliado las evaluaciones de las infraestructuras del hospital, así como de los sistemas de climatización y ventilación.
Por último, se ha establecido un sistema de recogida de residuos cerrados y se han revisado los protocolos de almacenamiento y manipulación del formaldehído, con el objetivo de garantizar la seguridad en el trabajo y minimizar cualquier riesgo para la salud de los profesionales que desempeñan sus funciones en el hospital.
vía: Diario de Castilla-La Mancha