El 13 de enero se celebra el Día Mundial contra la Depresión, con el objetivo de aumentar la conciencia sobre esta enfermedad mental que afecta a millones de personas en todo el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud, alrededor de 121 millones de personas sufren de depresión, pero menos del 25% de ellos tienen acceso a tratamientos adecuados.
La depresión no discrimina, afectando a personas de cualquier edad y nivel socioeconómico. Aunque es más común en mujeres, su impacto puede ser devastador, interfiriendo en la vida diaria y afectando el desempeño laboral, social y personal.
Es fundamental poder detectar la depresión, ya que va más allá de la tristeza, manifestándose con falta de interés, alteraciones del sueño y del apetito, ansiedad, falta de energía e incluso pensamientos suicidas.
En cuanto a los tratamientos, existen posibilidades tanto médicas como psicológicas, incluyendo medicación para regular neurotransmisores y psicoterapia para abordar los problemas subyacentes.
Además, es importante brindar apoyo a las personas que sufren de depresión y a sus familias, mostrando empatía, ofreciendo apoyo y alentando la búsqueda de ayuda profesional.
En este Día Mundial contra la Depresión, la doctora Sully Bolaño de la Clínica López Ibor insta a la sociedad a unirse en la lucha contra el estigma y promover la importancia del cuidado de la salud mental. Juntos, podemos trabajar para crear conciencia y apoyo para aquellos afectados por esta enfermedad silenciosa.