La función religiosa en honor a la Virgen del Rosario ha sido el único acto celebrado en la “no feria” de Alcázar de San Juan

El pasado 8 de septiembre fue día festivo en la localidad al celebrar la festividad de la Virgen del Rosario, en cuyo honor tradicionalmente se celebra la Feria y Fiestas. Unas fiestas suspendidas este año por el ayuntamiento debido a la pandemia mundial que vivimos.

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La alcaldesa de la ciudad, Rosa Melchor, acompañada del concejal Pablo Pichaco, acudió a la eucarística celebrada en la iglesia de Santa Quiteria que acoge la imagen de la Virgen del Rosario, durante todo el año.

La misa se celebró cumpliendo la normativa sanitaria, como el uso de mascarilla, distancia social, uso de gel hidroalcohólico y reducción de aforo al 50 por ciento. Muchos fieles alcazareños no quisieron faltar a esta celebración a pesar de las circunstancias especiales.

Los actos religiosos han sido los únicos que se han celebrado en esta “no feria” en Alcázar de San Juan. El ayuntamiento decidió, como medida de precaución no celebrar actividades festivas al no poder garantizar la seguridad de los vecinos.  Y es que convocatorias como las demostraciones gastronómicas o el baile del vermuth  son multitudinarias año tras año.

Han sido unos días tranquilos, que se han caracterizado por el cumplimiento de las medidas sanitarias y sin incidentes dignos de mención, según afirmaba la alcaldesa al término del acto religioso que hacía referencia a los partes de la Policía Local que en estos días de “no feria” han formado parte de un dispositivo especial con la Policía Nacional.

Un día festivo en Alcázar de San Juan atípico, que siempre ha marcado el fin de la Feria. “Ojala el año que viene sea una feria normal que todos podamos disfrutar”, deseaba finalmente la alcaldesa.