La Guardia Civil de Ciudad Real ha llevado a cabo una importante operación denominada “EGUSUS” que ha resultado en la desarticulación de un grupo criminal presuntamente vinculado a múltiples robos con fuerza en establecimientos comerciales. Ocho personas han sido detenidas en esta operación, que se extendió por diversas provincias españolas, implementando el método conocido como “alunizaje” para llevar a cabo sus fechorías.
La Unidad Orgánica de Policía Judicial (UOPJ) de la Comandancia de Ciudad Real inició la investigación a principios de 2026, tras evidenciarse un aumento en las denuncias por robos en industrias y comercios en diferentes localidades de la provincia. Esta situación generó gran preocupación en el sector comercial, dada la violencia utilizada en los robos y la sofisticación de los métodos aplicados por los delincuentes.
La investigación se tornó compleja debido al uso de tecnología avanzada, como sistemas de geolocalización y dispositivos electrónicos, lo que obligó a la Guardia Civil a prolongar las pesquisas durante varios meses. Las indagaciones revelaron que la organización criminal operaba en diferentes municipios de Madrid, Toledo, Cuenca, Cáceres y Badajoz, con bases de operaciones en localidades de Madrid y Toledo.
El modus operandi del grupo comenzó con el robo de vehículos de alta gama, utilizando software especializado que conseguía vulnerar los sistemas de seguridad electrónicos. Luego, falsificaban las matrículas para poder circular sin ser identificados en diversas partes del país. Una vez localizados sus objetivos, utilizaban inhibidores y dispositivos electrónicos para desactivar alarmas, y posteriormente embestían los establecimientos con vehículos, accediendo al interior gracias a esta técnica conocida como “alunizaje”. Los objetos robados incluían maquinaria agrícola e industrial, productos cosméticos, tabaco y dinero en efectivo.
La fase de explotación de la operación derivó en seis registros domiciliarios y uno en una nave industrial en las localidades de Pinto, San Martín de la Vega, Arganda del Rey y Ciempozuelos, en Madrid, así como en Cedillo del Condado y Villaluenga de la Sagra, en Toledo. Durante estos registros, se logró recuperar una considerable cantidad de objetos denunciados como robados.
Entre los elementos intervenidos por los agentes se encontraban dos armas de fuego cortas con munición, documentación falsificada, matrículas manipuladas, inhibidores de señal, dispositivos para descodificar centralitas de vehículos, balizas GPS, sistemas de videovigilancia, y equipos de comunicación. Asimismo, se descubrieron dos laboratorios indoor dedicados al cultivo intensivo de marihuana, con sofisticados sistemas de ocultación, donde se decomisaron 800 plantas en fase de floración, más de 1,3 kilos preparados para la venta, material de pesaje y aproximadamente 7.000 euros en efectivo.
La desarticulación de este grupo es considerada por la Guardia Civil como especialmente relevante, dado el alto nivel de peligro que representaban sus integrantes, quienes no dudaban en evadir controles policiales, conduciendo de manera temeraria y poniendo en riesgo la seguridad de otras personas. Los ocho detenidos enfrentan acusaciones de pertenencia a grupo criminal, robo y hurto de uso de vehículos, robos con fuerza, daños, tenencia ilícita de armas, delitos contra la salud pública, falsedad documental, usurpación de estado civil y defraudación de fluido eléctrico, entre otros delitos.
La operación ha permitido esclarecer un total de 37 delitos cometidos en las provincias de Ciudad Real, Toledo, Cuenca, Madrid, Badajoz y Cáceres. Las diligencias han sido remitidas al Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Manzanares, que ha decidido la prisión provisional de cuatro de los detenidos.



