La Hermandad de San Cristóbal vuelve con el IX Concurso de Cuento y dibujo escolar

La Hermandad de San Cristóbal ha presentado el IX Concurso de Cuentos Escolares y Dibujo que organiza cada año, y que vuelve después de la pandemia. El concejal de Seguridad Ciudadana y Educación, Mariano Cuartero, con el presidente de la Hermandad, Pedro Murat, y el presidente del Ateneo, Luís Ángel Ajenjo, como parte del jurado, han presentado este concurso escolar en el que suelen participar más de 400 escolares, bien en la modalidad de cuentos o dibujo para los más pequeños.

Después de parón se retoma la actividad que la Hermandad ha organizado “El Tráfico desde el ojo escolar” para niños y niñas entre 6 y 12 años, explicaba el concejal Mariano Cuartero. El plazo de presentación de instancias está abierto hasta el 20 de mayo, y el 4 de junio, en la ermita, será la entrega de premios, que siempre es un día muy especial.

Pedro Murat, presidente de la Hermandad decía que “volvemos con mucho gusto porque dejamos el ultimo año con una participación de 418 escolares”. Los premios son una merienda y un refresco con una invitación personal que se entrega a los participantes para que vayan. Suelen acudir la mitad, decía.

Antes se llamaba Concurso de redacción escolar, pero hemos puesto encuentros escolares porque el jurado estima conveniente que se conozca la normativa de circulación. Los premios también se han cambiado y son premios para primaria, de primero a sexto, que consisten en cheque regalo, material escolar y una merienda en pizzería La Cancelas, el segundo premio material escolar y merienda en Las Cancelas. El tercer premio es la merienda para todos los participantes y como se cuenta con la colaboración de la Diputación también se repartirán otros regalos.

Este año van a hacer un teatro, con la colaboración del colectivo “El Mono sin pelo” con la temática de la Educación vial.

Para el Ateneo es un placer participar en este tipo de acciones, además están con ellos desde el principio, apuntaba Luís Ángel Ajenjo, de hecho se denominó cuando empezaban. Es un placer porque formamos parte de la recepción de los trabajos, decía. Cuando nos ponemos a leer los trabajos de los participantes nos llevamos grandes sorpresas, insistía, porque su ingenio es infinito, una maravilla porque no están contaminados y dicen lo que realmente piensan y ven. Cada año nos sorprenden, explicaba Ajenjo, tanto por los dibujos como por los premios, figuras imaginativas, ciudades fantásticas…

El Ateneo quería animar a la Hermandad a que sigan incentivando la cultura a través de su gremio y desde su asociación.

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