El Gobierno Regional de Castilla-La Mancha ha ofrecido 873 talleres y actividades de envejecimiento activo, a través del Servicio de Teleasistencia, a 8.539 personas mayores de 65 años, de las que el 79 por ciento de las participantes eran personas usuarias del servicio público.

Así lo ha confirmado la consejera de Bienestar Social, Aurelia Sánchez, que señalado que la participación de personas usuarias del Servicio de Teleasistencia ha sido muy elevada durante el 2016, ascendiendo a 6.780 participantes, lo que supone un 17 por ciento de los usuarios activos del servicio.

Aurelia Sánchez ha insistido en que lo talleres y actividades de envejecimiento activo “están dirigidas y orientadas a las personas usuarias del Servicio de Teleasistencia, en un primer momento, pero la presencia en localidades muy pequeñas de la Comunidad Autónoma y la constante coordinación con los servicios sociales y los ayuntamientos de los municipios han contribuido a que puedan beneficiarse de estas actividades 1.759 personas mayores de la región que no son usuarios del servicio”.

Con estas actividades complementarias de la atención mediante Teleasistencia “se persigue lograr hábitos de vida saludable, convivencia y autocuidado, así como una mayor participación de la comunidad de las personas mayores”. Sus contenidos se organizan en áreas de actuación reconocidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como pilares del envejecimiento activo: seguridad, participación social y salud. Además, se incluyen actividades con temas de actualidad.

Las temáticas de estas áreas se centran en facilitar recomendaciones de prevención relacionadas con las caídas y otros riesgos dentro y fuera del hogar. Hacer del hogar un espacio seguro o identificar riesgos que pueden ocasionar un accidente o una caída, son algunos de los temas que se tratan con el objetivo de favorecer la autonomía de la persona usuaria.

Perfil de las personas mayores participantes

La consejera ha descrito el perfil de la persona usuaria de las actividades de envejecimiento activo del Servicio de Teleasistencia como “mujer, de 81 años, que vive sola y reside en un pueblo de la región, no en una capital”, que acude a los talleres y actividades en el aula movida por su deseo de “prolongar su autonomía personal, para seguir viviendo en su casa y retrasar su situación de dependencia”.

Así, el 79 por ciento de las personas mayores participantes han sido mujeres, 5.372 en total, frente al 21 por ciento de hombres, un total de 1.404. El 66 por ciento de los participantes viven solos, frente al 34 por ciento que están acompañados. La edad predominante entre las personas mayores asistentes es la de mayores de 80 años, un 59 por ciento, seguida de los mayores de 70 años, un 33 por ciento y de los de 90 años, un 5 por ciento, frente a los menores de 70 años que solo representan el 3 por ciento de los asistentes.

Temática de las actividades

Entre las temáticas de los talleres y actividades en aula más solicitados se encuentran los dedicados a la seguridad (primeros auxilios, prevención de caídas, prevención de robos, timos y riesgos en el hogar y educación vial). Le siguen los temas relacionados con la salud (buen uso de los medicamentos, alimentación adecuada, salud cardiovascular, las ventajas de dormir bien, el cuidado de los pies, hábitos saludables y ejercicio físico, y el acogimiento en el duelo).

Igualmente tienen interés para las personas mayores participantes los talleres y actividades relacionadas con la participación social, por medio de la estimulación cognitiva, el uso del humor para tener un envejecimiento positivo, la gestión de las emociones, el autocuidado y la higiene, las relaciones intergeneracionales, el conocimiento de las facturas de servicios de suministros en el hogar, el fomento de la lectura o los temas de actualidad.

406.000 llamadas telefónicas

Además, el Servicio Público de Teleasistencia realiza unas 406.000 llamadas al año para recordar los temas abordados en charlas y talleres. Son especialmente agradecidas las llamadas telefónicas destinadas a recordar las medidas que deben adoptar los mayores ante temperaturas extremas por olas de frío o de calor, el buen uso de medicamentos, las recomendaciones sobre hacer ejercicio físico, las campañas en tiempo de alergias o el fomento de las posturas para prevenir dolores de espalda.