La tarta de queso esponjosa, también conocida como «Japanese Cheesecake» o «Cotton Cheesecake», se ha convertido en un postre muy apreciado por su textura ligera y aireada. Este dulce se distingue de las versiones tradicionales por su suavidad, con una consistencia cercana a la de un soufflé. Su sabor delicado y apariencia elegante hacen de esta tarta una elección ideal para sorprender a familiares y amigos en cualquier ocasión.
Para aquellos que desean probar esta delicia, aquí les compartimos una receta sencilla que les permitirá preparar una tarta de queso esponjosa en casa.
Ingredientes básicos
Base:
- 150 g de galletas digestivas o galletas María
- 75 g de mantequilla sin sal, derretida
Relleno:
- 250 g de queso crema (tipo Philadelphia), a temperatura ambiente
- 100 g de azúcar
- 4 huevos
- 200 ml de nata para montar (crema de leche)
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 1 cucharada de harina de maíz (maicena)
- 1 cucharada de jugo de limón
- 1/2 cucharadita de sal
- 1/2 cucharadita de levadura en polvo
Decoración (opcional):
- Azúcar glas
- Frutas frescas (como fresas o frutos rojos)
- Hojas de menta
Instrucciones para el preparado
Preparar la base: Tritura las galletas en un procesador de alimentos hasta obtener migas finas, mezcla con la mantequilla derretida y presiona en el fondo de un molde desmontable. Refrigera mientras preparas el relleno.
Preparar el relleno: Precalienta el horno a 160°C (320°F). Bate el queso crema en un bol grande hasta que esté suave. Agrega el azúcar, luego los huevos uno a uno, la nata, el extracto de vainilla y el jugo de limón mezclando hasta conseguir una mezcla homogénea. Incorpora la harina de maíz, la sal y la levadura tamizadas, mezclando suavemente.
Hornear la tarta: Vierte la mezcla sobre la base de galleta y coloca el molde en una bandeja con agua caliente hasta la mitad del molde, creando un baño María. Hornea durante 50-60 minutos, hasta que el centro esté casi cuajado. Apaga el horno y deja enfriar la tarta dentro durante una hora antes de sacarla.
- Servir y decorar: Desmonta con cuidado la tarta y colócala en un plato. Decora con azúcar glas y frutas frescas, añadiendo unas hojas de menta para frescura.
Consejos adicionales
Es fundamental que todos los ingredientes estén a temperatura ambiente para asegurar una mezcla suave. Utilizar un baño María ayudará a cocinar la tarta de forma uniforme y prevendrá que se agriete. Enfriar la tarta lentamente es clave para evitar que se hunda o agriete al sacarla del horno.
La tarta de queso esponjosa es una mezcla perfecta de simplicidad y elegancia, ideal para celebraciones o simplemente para disfrutar en una tarde especial. Su textura ligera y suave la convertirá sin duda en una de tus recetas predilectas. ¡Anímate y degustar esta deliciosa creación!