En la tarde del viernes, 31 de agosto, la alcaldesa alcazareña, Rosa Melchor, acompañada de la concejala de Cooperación al Desarrollo, Bárbara Sánchez-Mateos, despidieron en el salón de plenos del Ayuntamiento a los 13 jóvenes saharauis que han disfrutado este año del programa “Vacaciones en Paz” que coordina la asociación “Amigos del pueblo saharaui”. La presidenta de esta asociación, Feli Romero, destacó el buen trato y la celeridad con la que han atendido este año a niños y niñas en el hospital Mancha Centro y el recibimiento y apoyo que siempre reciben por parte del Ayuntamiento. La asociación lleva más de 20 años desarrollando este programa de acogida.

Veinte años dan para mucho y esto es algo que sucede con el programa de acogida “Vacaciones en Paz”, implantado en Alcázar de San Juan desde hace más de una veintena. Un programa que ha tendido lazos con el pueblo saharaui y que ha hecho que la ciudad forme parte también de la historia de este pueblo en conflicto.

Así lo explicaba Feli Romero, presidenta de la asociación “Amigos del Pueblo Saharaui”, en la despedida de los 13 niños y niñas que han pasado las vacaciones en Alcázar. “Llevamos más de 20 años acogiéndolos durante el verano, así que ahora empiezan a venir los hijos e hijas de algunos de los primeros niños y niñas que vinieron a Alcázar. Incluso muchos de ellos, ya de adultos, han vuelto a la ciudad porque la llevan en su corazón, forma parte de su historia”. Una situación que hace más llevadera la despedida de los jóvenes que han llegado al límite de edad y que no podrán volver el año próximo.

Por lo demás, Romero destacó lo bien que funciona este programa de acogida en la ciudad, no sólo porque siempre hay familias que colaboran con el pueblo saharaui, sino por el protocolo sanitario que este año les ha evitado las esperas y adelantado vacunas a los niños y niñas mayores. “Ha sido un año muy bueno, sin incidentes y hemos tenido de nuevo el respaldo del hospital Mancha Centro y del Ayuntamiento de Alcázar”.

Por su parte, la alcaldesa alcazareña puso en valor el espíritu “integrador, generoso y solidario” que caracteriza a la ciudad, patente en este programa de acogida. Melchor felicitó a la asociación por la labor que desarrollan durante todo el año y agradeció a las familias el trato que cada año dan a estos niños y niñas, “de los que aprendemos mucho, igual que ellos de nosotros. Las personas estamos hechas de esos trocitos de historia que nos aportamos los unos a los otros. Estos niños cambian nuestra vida durante el verano y forman parte de la historia de nuestra ciudad, igual que Alcázar forma parte de las suyas”.

Los pequeños recibieron un obsequio de manos de la primera edil, una mochila y kit escolar que se llevarán al Sahara junto con el recuerdo de su estancia en la ciudad y las vacaciones vividas junto a sus familias de acogida.