Las empresas españolas han dejado de ver los viajes de negocios como un gasto y empiezan a tratarlos como una inversión. La tensión geopolítica, la inflación y los altibajos en los precios del transporte han obligado a revisar todo el proceso, desde quién viaja hasta para qué. Los datos del último Business Travel Monitor de AEGVE confirman que el cambio ya está en marcha.
El viaje corporativo gana peso en los presupuestos de 2026
La economía española apunta a un crecimiento de entre el 2% y el 3% en 2026, según las previsiones que manejan las patronales. Las empresas, mientras tanto, prevén un repunte mayor en su actividad: un 4% o 5% de incremento en sus inversiones corporativas. Ese aumento se nota especialmente en el capítulo de viajes, que en algunas compañías va a superar el 5% de subida respecto al año pasado.
El II Business Travel Monitor de la Asociación Española de Gestores de Viajes de Empresa (AEGVE) coloca la inversión media anual en torno a los 150.000 euros por empresa. Casi la mitad de las organizaciones encuestadas planea elevar esa partida el próximo ejercicio, señal de que el desplazamiento ha vuelto al centro de la estrategia comercial.
Menos viajes, pero mejor planificados
El encarecimiento de billetes y hoteles ha cambiado la conversación dentro de los departamentos financieros. Ya no se recorta por sistema, sino que se mide el retorno de cada desplazamiento. Las compañías quieren saber cuántas reuniones se cierran por viaje, cuántos contratos se atribuyen a una visita presencial y cuánto cuesta cada hora fuera de la oficina.
Esa exigencia choca con la fragmentación del sector. Reservar vuelo en una plataforma, hotel en otra, coche de alquiler en una tercera y justificar gastos en una cuarta multiplica el trabajo del Travel Manager y dispara los errores. La tendencia, según AEGVE, es ir hacia plataformas únicas que centralicen la reserva, el control presupuestario y la facturación.
La seguridad del viajero pasa al primer plano
La situación internacional ha colocado la seguridad como prioridad. Las empresas con empleados en movimiento por Europa, Latinoamérica o Asia necesitan saber dónde está cada uno en cada momento, poder contactarlos en caso de emergencia y reorganizar itinerarios si una zona se vuelve conflictiva. La duty of care, como se la conoce en el sector, ya no se delega: forma parte de los pliegos de contratación.
Para Ignacio González, director general de Consultia Business Travel, el control de la movilidad corporativa solo funciona si está integrado de principio a fin. «Si el viajero reserva por su cuenta y la empresa se entera tarde, el riesgo es doble: el operativo y el financiero», explica. Su receta pasa por unificar reservas, políticas de gasto y reporting en una misma capa, con datos que el Travel Manager pueda usar para tomar decisiones.
Destinux y la apuesta por la gestión integrada
Consultia Business Travel ha apostado por su plataforma Destinux para encarar este escenario. La herramienta automatiza buena parte del proceso de reserva, aplica las políticas de viaje configuradas por cada cliente y muestra siempre las opciones disponibles dentro de la franja autorizada. La idea es que el empleado reserve sin saltarse las normas, que el departamento financiero tenga control en tiempo real y que el Travel Manager pueda cerrar el mes con datos comparables.
El movimiento encaja con la digitalización que vive el tejido productivo español. Citas como el B2B Smart CLM de Cuenca reúnen a empresas tecnológicas que ofrecen soluciones digitales para procesos como este, mientras la lógica de centralizar proveedores también se traslada a otras áreas, como la cadena de suministro.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto invierten de media las empresas españolas en viajes corporativos?
El II Business Travel Monitor de AEGVE sitúa la inversión media anual en torno a los 150.000 euros por empresa, y casi la mitad de las organizaciones encuestadas prevé un incremento durante el próximo ejercicio.
¿Qué es Destinux?
Destinux es la plataforma desarrollada por Consultia Business Travel para gestionar de forma integrada la movilidad corporativa: reservas, políticas de viaje, control de gasto y reporting unificado.
¿Por qué la seguridad del viajero gana peso en 2026?
El contexto geopolítico obliga a las empresas a saber dónde están sus empleados en cada momento, poder contactarlos en una emergencia y reorganizar itinerarios si una zona se vuelve conflictiva. La duty of care ya forma parte de los pliegos de contratación.
¿Qué papel tiene el Travel Manager en este escenario?
El Travel Manager pasa de aprobar reservas a tomar decisiones basadas en datos. Necesita plataformas que le den visibilidad en tiempo real del gasto, del cumplimiento de la política de viajes y del paradero de los empleados desplazados.

