Como cada año, la alcaldesa de Alcázar de San Juan acompañó a funcionarios, trabajadores e internos del centro penitenciario alcazareño en la celebración de su patrona, la Virgen de la Merced. Un momento que la primera edil aprovechó para destacar la interrelación y la colaboración normalizada entre el Ayuntamiento y este centro en favor de la inserción social de los internos, especialmente aquellos que se encuentran en régimen de tercer grado.

El 24 de septiembre se celebra el Día de la Merced, patrona de las Instituciones Penitenciarias. Una festividad que la prisión alcazareña aprovecha para dar visibilidad a la labor de los funcionarios de esta institución y organizar actividades lúdicas y deportivas dirigidas a la integración de los internos. Actividades que se han estado desarrollando a lo largo de todo el mes de septiembre y que en este día se reconocen con la entrega de diplomas y premios a los ganadores.

En cuanto a los trabajadores de prisiones, en 2019 se entrega la medalla de bronce al mérito social penitenciario a la psicóloga de la Fundación Atenea, Rosario González, que lleva 20 años colaborando con el centro alcazareño. También ha sido reconocido el director de este centro, José Antonio Ramírez, con la medalla de plata por su labor en la institución penitenciaria.

La subdirectora de la prisión alcazareña, Miriam Pérez, puso también en valor la aportación de las numerosas ONG que colaboran con el centro alcazareño a lo largo de todo el año, como Cruz Roja, Cáritas, Fundación Atenea o la asociación Hella, entre otras.

La alcaldesa de Alcázar, Rosa Melchor, compartió con funcionarios, trabajadores e internos del centro penitenciario de la ciudad las actividades del Día de la Merced; acompañada del que será el nuevo concejal de Seguridad Ciudadana, Mariano Cuartero y del concejal de Proximidad, Javier Ortega. La primera edil destacó la interrelación que existe entre el Ayuntamiento y esta institución y la colaboración conjunta por la integración de los internos, especialmente aquellos que se encuentran en régimen de tercer grado. Colaboración que se materializa en acciones de inserción laboral y viviendas de emergencia para la transición a la vida en libertad. En este sentido, destacó el proyecto coordinado y liderado por la asociación Hella para la construcción de un almacén dentro de las instalaciones deportivas para los utensilios de la práctica de tiro con arco. En esa ocasión, el Ayuntamiento se encargó de ceder la parcela donde se habilitó este espacio, construido por los internos de la prisión. “A día de hoy, hay internos que prestan servicios a la sociedad en nuestra localidad en tareas relacionadas con el mantenimiento de infraestructuras municipales y con los que existe una convivencia totalmente normalizada”.

En el centro penitenciario alcazareño trabajan un total de 60 funcionarios, entre personal de oficinas, de tratamiento y cuerpo de ayudantes. A día de hoy se encuentran internadas un total de 80 personas; de las que aproximadamente una cuarta parte corresponden al programa marco para mayores de 65 años y el resto a otros programas o en régimen de tercer grado. “La finalidad del programa para reclusos mayores es la de intentar evitar el deterioro cognitivo propio de la edad, que dentro de la prisión se acrecienta”, comentó la subdirectora. Con este fin, colaboran con el centro diferentes asociaciones y entidades; entre ellas, la Fundación La Caixa que, en 2020, pondrá en marcha un programa específico para este tipo de población.