Una XXXI edición donde han concurrido a la final, un total de 135 vinos de las más de 400 muestras analizadas por el comité de cata del Consejo Regulador. La calidad ha sido la nota dominante en la presente añada a juicio de los propios catadores, donde se ha expresividad frutal y aromática de los vinos jóvenes.

Concretamente, se cataron 53 vinos blancos (entre ellos, 7 espumoso),  34 vinos tintos jóvenes y tradicionales,  9 rosados y 32 vinos tintos de paso por barrica, de los cuales 12 fueron tintos roble, 8 crianza, 8 reservas y 4 grandes reservas.

Organizados desde el propio Consejo Regulador, estos premios persiguen arropar la labor y esfuerzo de sus bodegas acogidas en su progresión constante por la calidad  y el reconocimiento de sus vinos DO La Mancha, de cara al consumidor final.

Unos galardones que vienen precedidos este año con la reciente calificación de ‘Excelente’ en aquellos vinos elaborados en la añada 2017. Sin duda, una cosecha si bien, mermada en cantidad, histórica a juzgar por el baremos de puntuación en las diferentes catas realizadas en los comités de control, con una calidad “espectacular” que será recordada con los años, como reconoció el propio Presidente de la Denominación de Origen La Mancha, Carlos David Bonilla.