El pasado viernes, 23 de noviembre, el Ayuntamiento de Alcázar de San Juan celebró el acto institucional del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Un acto que estuvo cargado de emotividad y en el que el recuerdo de las víctimas y la reivindicación del empoderamiento y la libertad de las mujeres para desenvolverse en un mundo igualitario fueron los puntos centrales. Una igualdad que “sólo será real el día que no haya ni una víctima más”, como así dijo la alcaldesa, Rosa Melchor, en el cierre del acto.

El acto institucional por el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer comenzó en el monolito en recuerdo de las víctimas ubicado en la calle Emilio Castelar. Allí, autoridades y vecinos y vecinas de Alcázar, entre ellos numerosos niños, niñas y jóvenes, realizaron una solemne ofrenda floral manifestando su rechazo por la violencia machista.

Tras la ofrenda, encabezados por una pancarta con el mensaje “El machismo mata”, los asistentes se dirigieron hacia el salón de actos del Consistorio donde, a través de un video, se puso rostro a las mujeres asesinadas en el último año. Las jóvenes del Centro Saturno llamaron la atención sobre el absurdo de tratar de limitar o juzgar a las mujeres por su forma de vestir o de actuar, cosificándolas y limitando la libertad a la que todo ser humano tiene derecho. “Yo soy esa mujer de la falda corta, del escote y la espalda al aire”, “yo soy esa mujer que no quiere ser madre”, “yo soy la que da de mamar a su hijo en la calle y no es para provocarte”, “yo soy la que no se depila”… y frases similares, impactaron al público asistente y le hicieron reflexionar al respecto de los roles y las exigencias sociales que se imponen a las mujeres por el mero hecho de serlo.

El acto estuvo conducido por el concejal de Igualdad, Mariano Cuartero, que defendió que el acto institucional sirve para visibilizar que se siguen produciendo asesinatos de mujeres a causa del machismo, “pero lo importante es el trabajo que se realiza por la igualdad a lo largo de todo el año”. Un trabajo que en Alcázar se ha centrado, principalmente, en la educación en igualdad, a través de talleres en colegios e institutos, algunos de ellos centrados en la cosificación de la mujer y el lenguaje sexista que se utiliza en las redes sociales. Cuartero destacó la importancia de “estar todos juntos en esta lucha”, refiriéndose a hombres, mujeres, políticos y colectivos sociales. “Tenemos que trabajar en la misma dirección para que este sea el último años en el que sea necesario conmemorar este día”.

Tanto el concejal de Igualdad, como la alcaldesa de la ciudad, recordaron que en 2017 se pedía en este acto que se aplicaran las medidas del Pacto de Estado Contra la Violencia de Género, un avance que, con el nuevo Gobierno nacional, ya se ha producido, con un respaldo presupuestario de 200 millones de euros, que irá ampliándose cada año, y de los que 20 millones han ido para los Ayuntamientos (serán 40 en 2019) ampliando así sus competencias en materia de igualdad y prevención de la violencia. También se han llevado a la práctica medidas para fortalecer la tutela judicial de las mujeres víctimas y de sus hijos e hijas y soluciones habitacionales, entre otras.

La alcaldesa alcazareña puso en valor la Ley de Castilla La Mancha contra la Violencia de Género, que contempla también a los menores como víctimas y contemplan una pensión que garantice su desarrollo y su igualdad de oportunidades. Una Ley pionera y ejemplo para el resto del país. “La protección y la educación de nuestros menores es muy importante. El camino para acabar con la violencia contra la mujer parte de la educación, por eso en Alcázar, siendo una Ciudad Educadora como somos, debemos todos corresponsabilizarnos de la formación en igualdad de nuestros menores. Es importante que a niños y niñas se les eduque en igualdad y en esto tenemos responsabilidad tanto los políticos, como los docentes y las propias familias. Debemos educarlos para que sean autosuficientes y sin roles. Para que los chicos no busquen una compañera que sea una criada y una cuidadora y las niñas no elijan a un compañero que le garantice la estabilidad económica. Estamos en el siglo XXI, cumplimos 40 años de democracia y es urgente avanzar en igualdad. El objetivo es que no haya ni una víctima más”.