Como viene siendo tradicional, la noche del 30 de abril se pide licencia a la patrona de Alcázar, la Virgen del Rosario, para dar la bienvenida al mes florido y cantar los mayos. Cada año, se le encarga a un pregonero o pregonera de Alcázar de San Juan esta tarea. En 2019 fue el folclorista José Manuel Fernández Cano el acreedor de dicha responsabilidad que cumplió con alegría, repasando la historia más popular de los mayos y pidiendo licencia entre coplillas y chascarillos.

La fiesta de los mayos es una tradición popular con orígenes ancestrales para dar la bienvenida a la primavera, que ha ido variando a lo largo del tiempo hasta ligarse a la música y al cortejo. En Alcázar de San Juan, es habitual pedir licencia a la patrona, la Virgen del Rosario, en la noche del 30 abril.

El conocido folclorista José Manuel Fernández Cano, “el tío de la perra gorda”, fue el pregonero de los Mayos 2019 y, haciendo uso de su conocimiento de los cantares y tradiciones populares de la ciudad -de los que ha recopilado más de 5.000- decoró su pregón con coplillas y chascarillos que daban muestra de la historia de esta fiesta popular. Datos como que no sólo hay mayos para declarar el amor por una moza, que también los hay despechados; o cantares que describen anécdotas del arduo trabajo de subir a la reja para cortejar a la novia. En definitiva, historia de Alcázar ligada a los Mayos.

Tras la petición de licencia, la Escuela Infantil de Folclore y el grupo adulto de la Asociación de Coros y Danzas de Alcázar, la Rondalla del Centro de Mayores, el Coro de Santa María, “Los Rondadores” y la asociación Banda de Música de Alcázar interpretaron su propia versión de los tradicionales mayos, dando así la bienvenida al mes de las flores.