Con motivo del Día Mundial del Daño Cerebral Adquirido, las asociaciones de pacientes y familiares están reclamando una estrategia nacional que garantice la calidad de vida de las personas afectadas y de su entorno. Una estrategia integral que aúne la atención sanitaria con el apoyo social. La alcaldesa de Alcázar de San Juan, Rosa Melchor, se sumó a esta reivindicación leyendo el manifiesto y acompañando a la asociación de la localidad en la mesa informativa que instalaron en la Plaza de España.

El 26 de octubre se conmemora el Día Mundial del Daño Cerebral Adquirido, una situación que afecta en España a 420.000 personas, a las que cada año se suman más de 100.000 que, por diferentes causas, llegan a padecerlo.

“Cualquiera podemos llegar a esta situación”, recordaba la alcaldesa alcazareña, ya que el daño cerebral puede sobrevenir por un accidente, un ictus, a consecuencia de un tumor o infecciones… “en cualquier momento puede cambiar nuestra vida y la de nuestro entorno, porque todos somos potenciales enfermos. Por eso es bueno visibilizarlo y tomar conciencia que la rehabilitación puede hacer mucho por mejorar la vida de las personas que lo sufren y de sus familiares”.

El manifiesto de 2018 vuelve a reclamar una estrategia nacional para mejorar la calidad de vida de pacientes y familiares. Una estrategia que contemple tanto los aspectos sanitarios, como los sociales. Así lo explicaba en representación de la asociación de Alcázar de San Juan, Inma Terriza, terapeuta ocupacional. “Es necesario un plan estratégico de coordinación entre la atención sanitaria y la social. Que las familias de los enfermos tengan apoyo psicológico, información y formación como cuidadores. También es importante la continuidad en la rehabilitación tras el alta, porque está demostrado que muchos pacientes, gracias a esta rehabilitación, mejoran con los años”. Desde la asociación animaron a las personas con daño cerebral a formar parte de este colectivo, cuya sede se encuentra en un local público en la calle Irlanda, en el Centro de Barrio de La Pradera.

“Es cierto que los Ayuntamientos tenemos limitaciones en cuanto a las competencias sanitarias, pero nuestro equipo de Gobierno tiene la obligación y la vocación de estar al lado de vecinas y vecinos y ayudar en todo lo que podamos, espacialmente sirviendo como intermediarios ante las administraciones superiores”, comentó la alcaldesa alcazareña.

Las relaciones entre Ayuntamiento y ADACE son muy fluidas, colaborando con ellos en diferentes aspectos, como el uso de la sala de fisioterapia en el Centro Frida Kahlo. Una línea de colaboración que el Gobierno local mantiene con todos los colectivos y asociaciones locales, cada vez más numerosos, motivo por el que se han ampliado los espacios municipales para facilitar su actividad sumándose, a los ya existentes en el Centro Cívico, nuevos despachos junto al Centro Devis, en la antigua Fundación Municipal.