La alcaldesa de Alcázar de San Juan, Rosa Melchor y el alcalde de Campo de Criptana, Santiago Lázaro, participaron en la presentación de una mesa redonda sobre prevención del suicidio, organizada por la asociación Luz de La Mancha el pasado viernes, 4 de octubre, con motivo de la celebración de la Semana de la Salud Mental. Para hablar sobre este tema, que sigue siendo tabú, la mesa contó con la presencia de representantes del SESCAM y del Teléfono contra el Suicidio.

El suicidio sigue siendo un tema tabú en la actualidad. Para prevenirlo, además de poner en marcha medidas y planes de actuación, es necesario hacerlo visible, ya que es una de las mayores causas de mortalidad (10 personas se suicidan al día en España) por encima de los accidentes de tráfico.

Así lo expresaron Francisco José Celada, miembro del Grupo de Prevención contra el Suicidio del Sescam, el director del Teléfono contra el Suicidio, José Manuel Dolader y la coordinadora de este mismo servicio, Junibel Lancho. Apuntando que es necesario quitar los estigmas en torno a este asunto y a los problemas de Salud Mental que muchas veces están detrás del mismo.

Castilla La Mancha dispone de una Ley de Prevención del Suicidio que establece un protocolo y estrategias de actuación; los especialistas reclaman que se diseñe un Plan de Emergencia Nacional “que reduciría los casos de suicidio en más de mil personas”, apuntó José Manuel Dolader, director del Teléfono contra el Suicidio, un servicio que en poco más de un año de funcionamiento ha recibido ya 2000 llamadas de personas en tentativa de suicidio y familiares. “Cuando una persona comienza con una depresión, deja de salir de casa, pierde amigos y empieza a verbalizar que la vida no merece la pena, hay que recurrir al médico de cabecera para que lo derive al psicólogo o al psiquiatra y prevenir un posible suicidio”. Desde el teléfono lo que hacen es precisamente esto, salvar vidas derivando a la persona afectada o a los familiares a los servicios correspondientes; así como avisando a la policía para intervenir en los casos en los que la tentativa de suicidio ya se ha iniciado.

Todas estas cuestiones se pusieron sobre la mesa, tratando el asunto con seriedad y con la importancia que se merece.

Tanto la alcaldesa de Alcázar como su homólogo de Campo de Criptana expresaron la necesidad que la prevención del suicidio se ponga en la agenda política. “La primera piedra es poner el asunto sobre la mesa y concienciar”, apuntó la primera edil alcazareña, “porque es una realidad que no se ve”.