Recién comenzado el mes de abril, la Sociedad Cervantina de Alcázar de San Juan ha tenido el placer de recibir como invitado al conquense  Miguel Romero Sáiz, Doctor en Geografía e Historia, que además es Especialista en Paleografía y Diplomática, así como en Heráldica y Genealogía, siendo además el cronista oficial de Cuenca.

Romero Sáiz

Romero Sáiz posee una personalidad fuerte y atrayente, forjada en sus muchos viajes, en su conocimiento de diferentes comunidades de personas, en su predisposición a conversar con quien sea y en sus dotes de observación y análisis, pero sobre todo en su capacidad de organizar eventos culturales a ambos lados del océano atlántico, ya que ha organizado las  “Garciadas Cañetinas” de Arauco (Chile), a imagen de las “Alvaradas” del Cañete español y conquense, una celebración en la que rinden homenaje a Don Álvaro de Luna nativo de esa villa que llegó a ser Condestable de Castilla; Maestre de la Orden de Santiago y valido del rey Juan II de Castilla.

En su estancia durante horas en la sede de la Sociedad  Cervantina, mostró ser un profundo estudioso e investigador del Quijote, sobre todo de la parte que le afecta como conquense, hablando de sus teorías de los posibles lugares de paso por los que don Quijote debió transitar -en el territorio de la actual provincia de Cuenca- en su viaje desde la Mancha hasta Barcelona, extremo que interesó mucho a los miembros de la Sociedad alcazareña.

Así mismo habló de los profundos valores que encierra el Quijote, los que más de cuatro siglos después siguen aún vigentes, considerando la novela cervantina como un inagotable filón del que extraer continuas y magníficas enseñanzas morales.

Comentó que la novela cervantina es de tal fuerza y ha calado tanto en el mundo, que ha trascendido mucho más allá de las propias fronteras españolas, sorprendiéndose  de cómo hasta en una comunidad indígena  de la selva de Costa Rica conocían a don Quijote y no solo sabían quién era, sino lo que era y lo que representaba, de modo que llaman quijote a todo aquel defensor de los ideales y que es un ejemplo de moralidad, que es justamente lo que Miguel de Cervantes quiso dar a entender son su famoso personaje.

Él mismo llega a decir en uno de sus ensayos: “El Quijote fue, es y será, el prototipo de ser humano que enlaza la realidad más fiel con el sentimiento idílico, bello y sincero, en busca de esos razonamientos que deben de guiar las premisas de una sociedad ideal, humanitaria, generosa, honesta y feliz”. (El Sueño del Hidalgo Manchego, entre Molinos y Hoces).

Habló también de su labor como Cronista Oficial de Cuenca diciendo que es una ocupación apasionante, que le permite desarrollarse como persona y trabajar por su ciudad y por ampliar la difusión y el conocimiento de la misma. Expuso que toda ciudad que se precie debe tener un Cronista Oficial que no sólo se dedique a recoger los hechos más importantes que tienen lugar en la ciudad sino que como hace él en Cuenca, sirva de enlace y transmisión entre la ciudadanía y el gobierno del consistorio, canalizando propuestas y sirviendo de intermediario en cuantos actos sociales de reconocimiento a personas tienen lugar en la ciudad, calificando de muy gratificante esta tarea.

Finalmente disertó también de su experiencia como Pregonero, y explicó a los asociados alcazareños  la forma minuciosa en que prepara este tipo de intervenciones, que además de muy cuidada es laboriosa y bonita. Los miembros de la Sociedad Cervantina le animaron a que recopile todos sus pregones y los publique reunidos, ya que sin duda sería un texto digno de ser conservado por su interés etnográfico.

Miguel Romero se despidió de Alcázar de San Juan poniéndose a disposición de la  Sociedad Cervantina  para cualquier colaboración en sus áreas de interés, lo que los cervantistas alcazareños confían en que ocurrirá pronto y que será totalmente provechosa como ha sido el almuerzo de este sábado.