La locomotora de vapor modelo 1400 ó 240-2244 del año 1921 que presidirá la rotonda de entrada a Alcázar de San Juan, situada en la circunvalación que une las Avenidas de Adolfo Suárez, Herencia y Pablo Iglesias, ya está restaurada y llegará a la ciudad en las próximas semanas, para ser instalada antes que finalice el año. Un monumento que dará presencia a la historia ferroviaria alcazareña, una de las más importantes señas de identidad del Corazón de La Mancha.

Así lo confirmó la alcaldesa de Alcázar de San Juan, Rosa Melchor, en una entrevista realizada en la SER. “El ferrocarril forma parte de la historia de nuestra ciudad y queremos que siga siendo parte de nuestro futuro”, apuntó la primera edil recordando el trabajo realizado en los últimos tres años para avanzar el proyecto de instalación de una Plataforma Logística Intermodal de Transporte combinado por ferrocarril y carretera.

Tras la instalación de la locomotora, se acondicionará la rotonda en la que también aparecerá en lugar visible el nombre de Alcázar de San Juan. Trabajos que podrían estar concluidos, si el tiempo lo permite, en los primeros meses de 2019.

El modelo 1400 de MZA, catalogado por RENFE como 240-2244, forma parte de las locomotoras de vapor conocidas como “mastodonte” que prestaron servicio hasta el año 1974, poco antes que se clausurara oficialmente la tracción a vapor, el 9 de junio de 1975; concluyendo así, después de 127 años, la era del vapor en España.

Se trata de una máquina de gran tonelaje, con 27 metros de longitud, que dará testimonio de la historia ferroviaria de Alcázar de San Juan. “Los alcazareños llevamos el ferrocarril en nuestro ADN, casi podemos decir que es difícil encontrar en la ciudad alguien que no tenga 8 apellidos ferroviarios” -bromeó la alcaldesa- “Creo que igual que quien llegue a Alcázar por carretera tiene que ver claramente que somos un pueblo ferroviario, como ocurre en otras ciudades, como Puertollano, que cuando entras tienes claro que se trata de una ciudad minera”.

Tanto el traslado, como la instalación de la locomotora, dada su envergadura, será un espectáculo digno de ver.