El restaurante Te Mataré Ramírez, en Buenos Aires, combina cena gourmet con espectáculos de teatro erótico en una propuesta que no deja a nadie indiferente desde su reapertura. Para quien busca algo distinto a las opciones habituales en la capital argentina, el local ofrece una velada que va más allá de la comida.
El ambiente: terciopelo oscuro y lámparas de araña
Desde la entrada el local marca el tono. Paredes tapizadas de terciopelo oscuro, lámparas de araña con luz cálida y mesas separadas lo suficiente para mantener la conversación sin perder de vista lo que ocurre en el escenario. La vajilla fue diseñada expresamente para el local, la música de fondo mezcla bossa nova y jazz a un volumen agradable, y los espectáculos están programados para no interrumpir la cena, aunque la tentación de mirar sea inevitable.
Con la ampliación reciente el salón tiene más capacidad pero mantiene la intimidad que buscan las parejas. El personal viste con un estilo coherente con la propuesta, y todo el conjunto funciona como un escenario continuo del que los comensales forman parte.
La propuesta culinaria
El menú juega con dobles sentidos desde el principio, pero detrás de los nombres hay trabajo culinario serio. Los platos combinan técnicas cuidadas con ingredientes de calidad y cubren distintos gustos y presupuestos. La barra internacional completa la experiencia sin necesidad de moverse del restaurante. Los clientes pueden llevarse la carta al salir como recuerdo, algo que resulta más popular de lo que parece.
Para celebraciones hay menús pensados para parejas que incluyen selección de platos, copa de bienvenida y acceso preferente a los espectáculos. Una cena para dos con bebidas ronda entre 150 y 200 dólares. Los principios del buen maridaje que guiaron propuestas como el menú de atún rojo de almadraba en Toro Tapas, donde cada plato se piensa con la copa, también funcionan aquí, aunque desde una lógica completamente distinta.
Los espectáculos
Las actuaciones incluyen teatro erótico, música en vivo y momentos de cabaret. Los habituales coinciden en que el nivel artístico supera lo esperable para un local de este tipo. Hay noches temáticas con contenidos específicos, así que merece la pena revisar la agenda en redes sociales antes de reservar si buscas una programación concreta.
Consejos prácticos antes de ir
Los fines de semana se llenan rápido. Para San Valentín o Año Nuevo la reserva con tres o cuatro semanas de antelación es lo mínimo. De lunes a jueves hay más margen, aunque siempre conviene llamar antes.
El código de vestimenta es elegante-informal: no hace falta llegar en traje, pero la ropa muy informal puede recibir una mirada poco amistosa en la puerta.
El restaurante está en una zona bien comunicada de Buenos Aires, a menos de 15 minutos en taxi o Uber desde el centro. Para volver de noche el servicio funciona sin problemas hasta las 4 o 5 de la mañana.
La mezcla de escena y entretenimiento tiene también su dimensión local: el teatro de Alcázar de San Juan acogió recientemente una versión innovadora de El Mago de Oz, lo que demuestra que la unión de espectáculo y escena interesa igual en Buenos Aires que en La Mancha.
Preguntas frecuentes sobre Te Mataré, Ramírez
¿Está dirigido solo a parejas o también a grupos?
La mayoría de los clientes son parejas, pero el restaurante tiene mesas para grupos pequeños. Los fines de semana son habituales las celebraciones de cumpleaños y despedidas de solteros.
¿Existen restricciones de edad?
Solo permiten la entrada a mayores de 18 años. La identificación es obligatoria al entrar.
¿Cuál es el coste aproximado de una cena para dos?
Entre 150 y 200 dólares incluyendo bebidas, según el tipo de cambio del día. Se aceptan tarjetas de crédito internacionales.
¿Es necesario reservar con mucha anticipación?
Para el fin de semana conviene reservar con al menos una semana de antelación. Para fechas como San Valentín o Nochevieja, tres o cuatro semanas son lo seguro.
¿Cómo llegar?
Desde el centro de Buenos Aires menos de 15 minutos en taxi o Uber. De madrugada lo más cómodo es el servicio de remis o Uber.

