En la consulta del reconocido odontólogo Iván Malagón, se abordan casos que van más allá de una simple alineación dental, incluyendo mordidas abiertas severas, dientes descolocados, asimetrías y apiñamientos extremos. Muchos de estos pacientes han sido informados previamente de la necesidad de extracciones, cirugía o de que sus problemas no se pueden solucionar con alineadores. Sin embargo, Malagón, experto en ortodoncia invisible y cirugía maxilofacial, enfatiza que los tratamientos efectivos requieren no solo tecnología avanzada, sino también un diagnóstico preciso, una planificación adecuada y, sobre todo, experiencia clínica. “No es magia: es experiencia y ciencia”, destaca el especialista.

El enfoque de Malagón no se limita únicamente a lograr una sonrisa estética; busca entender las razones detrás de los problemas de oclusión. Su filosofía se basa en que “la función hace la forma”, sugiriendo que alinear dientes sin comprender el funcionamiento subyacente puede llevar a resultados insatisfactorios. Su objetivo es mejorar no solo la salud dental, sino también la calidad de vida del paciente, buscando un equilibrio entre estética y funcionalidad.

La planificación es crucial en el uso de alineadores. Aunque las herramientas digitales han revolucionado los tratamientos dentales, Malagón advierte que los resultados dependen del profesional que lleva a cabo el tratamiento, y no solo del sistema elegido. Factores como la estructura ósea y la musculatura deben evaluarse en conjunto para ofrecer soluciones efectivas.

Para algunos adultos con maloclusiones complejas, la cirugía ortognática puede ser la única opción viable. No obstante, Malagón ha logrado, mediante técnicas avanzadas, ofrecer alternativas a algunos de estos pacientes, demostrando que una planificación detallada puede conducir a tratamientos exitosos sin necesidad de cirugía. Sin embargo, subraya que el objetivo no debe ser evitar la intervención quirúrgica a toda costa, sino identificar quién realmente necesita cirugía y cuáles son los casos que se pueden manejar de otra forma.

La incorporación de la inteligencia artificial a la odontología también facilita el análisis y la planificación del tratamiento, pero Malagón enfatiza que este avance no reemplaza la experiencia clínica. Aunque la IA puede procesar información rápidamente, la capacidad de interpretar las necesidades del paciente sigue siendo fundamental para el éxito del tratamiento.

Muchos de los pacientes que consultan a Malagón buscan una segunda o incluso tercera opinión ante problemas complejos. Estos casos difíciles representan un reto motivador para él, pero advierte que convertir un diagnóstico desfavorable en una posibilidad viable requiere compromiso y una profunda comprensión de los límites del tratamiento. La experiencia, aclara, también implica saber qué procedimientos no son apropiados en ciertas circunstancias.

Los casos que más frecuentemente acuden a su consulta incluyen mordidas abiertas severas, mordidas cruzadas, asimetrías, apiñamientos, problemas maxilares y pacientes derivados para cirugía que podrían tener alternativas. Además, atiende a aquellos que han experimentado tratamientos ineficaces en el pasado y buscan estabilidad a largo plazo. En todos estos casos, Malagón promueve un enfoque riguroso que combina ciencia y experiencia para encontrar el tratamiento más adecuado.