Brooklyn Fitboxing ha puesto en marcha una campaña solidaria con motivo del mes de sensibilización sobre el cáncer de mama, con el objetivo de transformar los 47 minutos que dura cada una de sus clases en una contribución a la investigación de esta enfermedad. La iniciativa se desarrolla en los más de 270 clubes de la cadena, entre ellos el de Alcázar de San Juan, presente en la localidad desde hace dos años.
Bajo el lema «Dona tu clase, dona tus 47 minutos», la Fundación de la compañía impulsa esta acción para respaldar a las entidades que trabajan en la mejora del diagnóstico, los tratamientos y la calidad de vida de las pacientes con cáncer de mama.
La campaña está abierta tanto a quienes practican fitboxing habitualmente como a las personas que quieran sumarse por primera vez. Para ello, se han establecido diferentes vías de colaboración a lo largo del mes de octubre.
Entre el 5 y el 18 de octubre, la Fundación dona dos euros por cada clase de prueba realizada. Esta sesión puede adquirirse a través de la página web de la compañía por 9,95 euros e incluye guantes y vendas de regalo.
La iniciativa continuará el 19 de octubre, cuando la Fundación aportará un euro por cada persona que entrene ese día en cualquiera de los clubes de la red. La convocatoria anima también a los participantes a vestir de rosa como muestra de apoyo a las pacientes y de sensibilización frente a la enfermedad.
Además, hasta esa misma fecha, la venta de cada venda solidaria en los clubes supondrá una aportación adicional de un euro a la causa.
Toda la recaudación se destinará a la investigación del cáncer de mama a través del Grupo Español de Investigación en Cáncer de Mama (GEICAM) y la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC).
Una meta que acompaña todo el año
Octubre es el momento de mayor visibilidad, pero no el único. La Fundación de Brooklyn Fitboxing colabora con GEICAM durante todo el año, y parte de los entrenamientos que se realizan en los clubes se destina a sus proyectos de investigación. Ese compromiso, que tiene ya cuatro años de duración, llevó en 2025, entre la colaboración anual y la campaña de octubre, a destinar 38.749 euros a la investigación internacional del cáncer de mama.
Detrás de esta alianza hay una convicción compartida: moverse también forma parte de la respuesta frente a la enfermedad. Así lo explicaba la Dra. María Fernández Abad, oncóloga del Hospital Universitario Ramón y Cajal e investigadora de GEICAM, en el podcast de Brooklyn Fitboxing: “El ejercicio es una pieza fundamental del tratamiento oncológico. Y no hace falta haber entrenado toda la vida”. Un mensaje que ella misma acompaña de otro, de esperanza: “Después del cáncer de mama también hay vida”.
Ejercicio contra el cáncer de mama
La evidencia científi ca respalda ese mensaje. El ejercicio físico regular, aeróbico y de fuerza, junto con una alimentación saludable, ayuda a disminuir el riesgo de cáncer de mama y de otros tipos de cáncer. Y cuando la enfermedad ya ha llegado, mantenerse activo ayuda a sobrellevar mejor los efectos secundarios de los tratamientos, a conservar la fuerza y a reducir el riesgo de recaída.
Fuerza y cardio son, precisamente, la base de cada clase de Brooklyn Fitboxing: 47 minutos al ritmo de la música, pensados para todos los niveles y sin necesidad de experiencia previa. Por eso, este octubre, cada clase suma dos veces: por la salud de quien entrena y por la investigación que acompaña a quienes hoy se enfrentan al cáncer de mama.

