El festival de música antigua CLM Antiqva inicia este sábado su sexta edición, que promete ser una celebración enriquecedora de la música barroca en seis localidades de las provincias de Albacete, Cuenca y Ciudad Real. Este evento, que se extenderá del 26 de septiembre al 31 de octubre, cuenta con el apoyo del Gobierno de Castilla-La Mancha, a través de un acuerdo de patrocinio y un programa de formación dirigido al profesorado.

El delegado del Ejecutivo autonómico en Albacete, Pedro Antonio Ruiz Santos, destacó durante la presentación del festival el notable crecimiento que ha experimentado en sus pocos años de vida. «Es fundamental recuperar y acercar la música antigua al público, aprovechando espacios que son parte del patrimonio histórico de nuestras localidades», subrayó. El patrocinio regional incluye un programa de formación de diez horas para docentes sobre música barroca, elaborado mediante el Centro de Formación del Profesorado.

Este año, el festival amplía su alcance, incorporando por primera vez los municipios de Belmonte (Cuenca) y Torre de Juan Abad (Ciudad Real) al ya tradicional recorrido por Villarrobledo, Casas-Ibañez, Munera y Alcaraz. La programación será diversa, integrando música, patrimonio, gastronomía y turismo, y contará con la participación de destacados intérpretes como Ignacio Prego, Hiro Kurosaki, Fco. Javier Santos Merino, y la Orquesta de la Academia Barroca CLM Antiqva, formada por jóvenes músicos y expertos en interpretación históricamente informada.

La apertura del festival tendrá lugar en la iglesia de San Blas de Villarrobledo, donde la Academia Barroca ofrecerá un concierto. A lo largo del mes, el festival también hará escalas en otros municipios, incluyendo un recital de Ignacio Prego y Hiro Kurosaki en Casas-Ibañez, y el cierre de la programación a cargo de El Paraíso en Belmonte, con la obra «De la Armonía al Afecto».

Además de la música, el festival también se compromete a fomentar el interés de la juventud por el patrimonio musical barroco, un objetivo que se logrará a través del programa educativo para los docentes. Este enfoque busca garantizar que, más allá del festival, el legado musical y cultural permanezca en las aulas y en la comunidad.

El festival CLM Antiqva no solo representa una oportunidad para disfrutar de la música antigua en un entorno histórico, sino que también se erige como un vehículo de educación cultural y histórica en la región de Castilla-La Mancha.