5 has sido los cursos que el Plan de Empleo de Cruz Roja ha abordado durante los últimos meses, con una gran demanda y éxito en sus resultados, donde se cuenta ya con 28 los participantes han encontrado trabajo y han tenido oportunidad de hacer prácticas en empresas.

Concepción Herrea, presidenta de Cruz Roja, se mostraba muy contenta con el funcionamiento de los cursos y destacaba que esta es una ciudad de servicios y por ellose han hecho cursos para oficios muy demandados en la localidad, de forma que se colabore en el encuentro de empleo para las personas participantes.

La Concejala de Empleo Social, Rosa Idalia Cruz, opina que las prácticas en empresas facilitan las contrataciones porque el empresario puede conocer al trabajador y valorar su trabajo teniendo en cuenta las necesidades de su negocio. Además insiste en que la actitud también se trabaja en estos cursos lo que produce una reactivación de la persona en paro, que inicia una busqueda activa de empleo

Un alumno del Curso de aprovisionamiento culinario, Alfonso Montoro, ha insistido en que las prácticas han sido muy beneficiosas porque, además de estar con el profesor, convives con profesionales en una cocina de un restaurante, que no tiene nada que ver con la de una casa. La cocina siempre le ha gustado pero para pedir trabajo en el sector pedían titulación o experiencia y ahora tiene ambas cosas

Según sus reponsables, los cursos obedecen a las demandas que hay en la localidad, que se define sobre todo como una ciudad de servicios.
Además del de monitor de Actividades juveniles, el resto de los cursos eran de atendión a personas dependientes en centros sanitarios, aprovisionamiento para elaboración y conservación en cocinas, operaciones de venta de productos perecederos y auxiliares de comercio y almacén. La valoración de los interesados es alta, sobre todo por las prácticas.

La segunda teniente de alcalde, Rosa Idalia Cruz, y la concejala Bienestar Social, Patricia Benito, asistieron a la entrega de los diplomas de estos cursos que también tienen como objetivo reactivar a las personas en paro para la busqueda de empleo. El curso de actividades juveniles tiene mucha demanda, pero también el resto de los ciclos formativos han cubierto todas sus plazas.

En total han sido 960 horas de formación en estos cinco cursos para 70 alumnos y alumnas que recibieron sus certificados en el Museo de la alfarería manchega, el FORMMA, situado en el antiguo granero del convento de San José