Un total de 275 estudiantes de tercero a sexto de Primaria, provenientes de diversas localidades de la provincia de Guadalajara, han participado esta semana en talleres de artesanía en cuero, dirigidos por la experta marroquinera Carmen del Olmo. Esta actividad se inscribe dentro de la programación de la XLV Feria de Artesanía de Castilla-La Mancha (Farcama), que se está llevando a cabo en Toledo.

Los alumnos, quienes vienen de centros educativos en Hita, Espinosa, Galápagos, Horche, Trijueque y la capital, han tenido la oportunidad de trabajar directamente con el cuero, creando su propio monedero bajo la guía de Carmen del Olmo. El delegado de Educación, Cultura y Deportes de Guadalajara, Ángel Fernández-Montes, tuvo la ocasión de visitar el Colegio San Roque de Horche, donde expresó la importancia de que los escolares conozcan esta forma de creación artística, resaltando el «valor añadido» que cada pieza elaborada aporta.

La iniciativa ha sido especialmente bien recibida, aunque existe cierta confusión en cuanto al número de colegios participantes. La comunicación oficial del Gobierno regional menciona «cinco colegios de otros tantos municipios», pero el texto menciona hasta siete localidades: Hita, Espinosa, Carrascosa, Galápagos, Horche, Trijueque y la capital. Esta discrepancia ha suscitado preguntas, ya que solo se han identificado oficialmente cuatro centros implicados: el Colegio Clara Sánchez de Galápagos, el Colegio San Roque de Horche, el Colegio Alcarria de la capital y el Colegio San Bernabé de Trijueque.

La actividad coincide con la celebración de la tradicional feria Farcama en Toledo, donde una veintena de artesanos de Albacete han mostrado sus productos. Este enfoque en la educación a través de la artesanía no es novedoso, ya que en octubre de 2025, el Gobierno regional organizó talleres similares para estudiantes de seis centros en Cuenca.

En referencia a las preguntas más frecuentes sobre los talleres, se ha confirmado que un total de 275 alumnos han participado, confeccionando un monedero con la asistencia de la maestra marroquinera. Esta actividad subraya la importancia de fomentar el conocimiento de las técnicas artesanales en las nuevas generaciones, integrando la cultura local en el currículo escolar.