ImageForge ha lanzado la versión 1.1.3, la actualización más significativa de su compresor de imágenes desde su debut. Esta nueva versión marca la llegada de la aplicación a Windows, con una versión nativa ya disponible en la Microsoft Store. Además, se han realizado cambios en la gestión de lotes en macOS, permitiendo que las nuevas imágenes se agreguen a la cola existente en lugar de reemplazar el trabajo anterior.
Las mejoras más destacadas de ImageForge 1.1.3 incluyen el debut en Windows 10 y 11, donde el procesamiento de las imágenes se realiza de manera local en la computadora. Esta actualización facilita la ampliación de lotes activos, permite verificar el tamaño inicial de cada archivo y mejora la gestión de perfiles. La aplicación sigue ofreciendo una versión gratuita junto a una opción Pro de pago único.
ImageForge, desarrollada por Color Vivo Internet, utiliza un motor de compresión escrito en Rust, lo que asegura que imágenes no se suban a servidores externos y no se requiere crear una cuenta para su uso, lo que permite trabajar sin conexión. Esta característica resalta su enfoque en el procesamiento local, reduciendo el riesgo de exposición de información sensible y eliminando preocupaciones respecto a límites de subida o la necesidad de una conexión estable.
La versión para Windows está diseñada específicamente para integrarse con WinUI 3, ofreciendo así una experiencia de uso optimizada. A diferencia de otras aplicaciones que simplemente trasladan su interfaz web a un contenedor, ImageForge ha desarrollado una plataforma nativa para Windows.
La actualización no solo mejora la compatibilidad con diferentes sistemas operativos, sino que también incluye una serie de cambios en la funcionalidad de los lotes. Anteriormente, al agregar una nueva imagen a un lote, se podría perder todo el trabajo; ahora, esta acción simplemente amplía la cola existente, evitando duplicados y permitiendo un manejo más eficiente del trabajo.
ImageForge también permite la compresión sin pérdida como predeterminada para varios formatos de archivo, incluyendo JPEG, PNG, GIF, WebP y SVG, lo que asegura que la calidad de la imagen no se vea comprometida. Además, se integran diversas técnicas de compresión para optimizar la gestión de diferentes tipos de archivos.
Aunque ImageForge ofrece una versión gratuita, el modelo de licencia Pro, que tiene un costo de 29,99 euros, brinda acceso a características avanzadas, tales como la importación de archivos RAW y la automatización de procesos. Este enfoque de pago único destaca por contrastar con otras aplicaciones que operan bajo un modelo de suscripción.
En conclusión, la llegada de ImageForge a Windows junto con sus mejoras en la gestión de lotes y el compromiso con la privacidad del usuario posiciona a la aplicación como una opción atractiva para quienes buscan herramientas de compresión de imágenes que funcionen de manera local y que respeten la calidad visual y la integridad de los archivos de imagen.

