La sede de la Peña Flamenca acogió el pasado sábado, 24 de noviembre, la presentación del libro “Cocina Flamenca. Del flamenco a los fogones” que recoge la relación entre esta cultura y la cocina tradicional. El autor de este compendio de letras flamencas, historia y recetas es el cordobés José Moreno, experto en endocrinología y nutrición que motivado por su mujer, aficionada al cante, ha profundizado en la esencia de las celebraciones tradicionales flamencas que, en origen, estuvieron muy ligadas a los fogones. La alcaldesa alcazareña, Rosa Melchor, y el concejal de Cultura, Mariano Cuartero, asistieron a esta presentación, posiblemente el último acto que realiza la asociación Peña Flamenca en su antigua sede, ya que comenzarán el año en un nuevo local que el Ayuntamiento está habilitando en la Plaza de Toros.

“Cocina Flamenca. Del flamenco a los fogones”, editado por Port Royal, es el segundo libro del cordobés José Moreno, experto en endocrinología y nutrición. Una obra en la que el lector podrá conocer la historia de fusión del flamenco, que surgió en los arrabales de la ciudades del sur de Andalucía, ligado a celebraciones familiares en las que no faltaban nutritivos platos tradicionales y buena bebida. Así, unido íntimamente a los fogones, surgió este singular estilo musical. “En el libro podemos ver cómo el flamenco influye en la cocina y viceversa. Hay muchas letras flamencas que hacen mención a platos tradicionales, formas de preparación de algunos platos y costumbres culinarias. Coplas y letras que se recogen en el libro. Pero la cocina también ha dejado su influencia en el flamenco, lo podemos ver en los nombres de los cantaores, el más famoso Camarón, pero también están los tomates o los habichuelas. También en los nombres de festivales flamencos, como el “Potaje Gitano de Utrera”, por poner un ejemplo”, explica el autor.

En este libro de cocina flamenca se pueden encontrar algunas recetas de platos con origen flamenco que, curiosamente, no son los que primero se nos vienen a la cabeza. Platos tradicionales de Andalucía, Castilla La Mancha y Extremadura, las tres regiones con más influencia flamenca. Las gachas manchegas o sus homónimas andaluzas “la espoleá”, o platos con bacalao como la tortilla de cuaresma o los “andrajos”, primos hermanos de algunos recogidos en El Quijote, son más flamencos que el salmorejo o el gazpacho andalúz, ya que el tomate no se introdujo en Europa hasta finales del Siglo XVII. “Los platos que nacieron con el flamenco se elaboraban en la Alta Edad Media y en el Renacimiento. Son platos con un alto valor nutricional y una gran riqueza cultural”. Las recetas de cocina flamenca vienen acompañadas de una tabla en la que aparece el valor nutricional de los alimentos y las calorías que aportan y, en su mayor parte, se trata de platos basados en los pilares de la dieta mediterránea.

La alcaldesa de Alcázar, Rosa Melchor, comentó al autor que se había acercado a la presentación de este libro para aprender y conocer esta curiosa relación entre el flamenco y la gastronomía. La primera edil remarcó que este será, casi con toda probabilidad, el último evento que celebre la Asociación Peña Flamenca en su antigua sede, ya que estrenarán nuevo espacio, en la Plaza de Toros, a principios de año. “Estamos terminando las obras de la que será la nueva sede de la peña, en un lugar accesible, con mayor seguridad, más espacio de aparcamiento y adaptado a sus necesidades y a las actividades que desarrollan”. Melchor consideró que la Peña Flamenca “tiene mucho futuro”, ya que está formando a una cantera que espera que siga creciendo y que el nuevo local “contribuya” a este crecimiento.