La hostelería de Castilla-La Mancha ha alcanzado un hito histórico, cerrando septiembre con más de 54.000 empleos, lo que representa un aumento de 3.000 trabajadores en comparación con el año anterior. Esta información fue presentada el lunes en Cuenca, durante la celebración del VIII Congreso Culinaria. El evento, que ha puesto en el centro de atención a las profesionales femeninas del sector gastronómico bajo el lema «Con Voz Propia», ha servido como plataforma para destacar el crecimiento y la importancia de la hostelería en la región.
El vicepresidente primero del Gobierno regional, José Luis Martínez Guijarro, destacó que la hostelería es un motor fundamental para el desarrollo económico de Castilla-La Mancha y que aún tiene potencial para seguir creciendo. A pesar de estas buenas noticias sobre el empleo, la exactitud de los datos presentados ha suscitado dudas, ya que no se han especificado las fuentes estadísticas ni se ha proporcionado el contexto necesario para comparar el crecimiento con otras comunidades autónomas.
La octava edición del Congreso Culinaria ha tenido un enfoque exclusivo en el talento femenino, al reunir a un panel de ponentes compuesto solamente por mujeres. Entre las figuras destacadas se encontraban Annette Abstoss, experta en gastronomía, y Marián Martínez, reconocida chef del restaurante cántabro Cenador de Amós, que ostenta tres estrellas Michelin. Durante el congreso, Martínez Guijarro enfatizó la necesidad de seguir trabajando por la visibilidad de las mujeres en todas las áreas de la gastronomía.
El evento también fue el marco para la entrega de los Premios Culinaria 2026, que reconocieron a los mejores profesionales de la hostelería de la región. Los galardones fueron otorgados a la Federación Regional de Empresarios de Hostelería y Turismo, a Annika García-Escudero en la categoría de Talento Femenino, a Iván Anaya como Talento Joven y a Andrei Popa en la clase de Sala y Sumillería.
La jornada concluyó con una serie de actividades y demostraciones culinarias que se llevaron a cabo en lugares emblemáticos de Cuenca, destacando la conexión de la gastronomía con el patrimonio cultural de Castilla-La Mancha. Para el sector, la promoción de la gastronomía y el apoyo a los profesionales locales son pasos cruciales que auguran un futuro prometedor tras la exitosa temporada turística del pasado 2025.

