Pintar la casa nos resulta atractivo porque puede renovar su apariencia. Nos gusta la idea de cambiar el dormitorio o el salón. Pero no nos resulta tan llamativo el involucrarnos en el proceso de pintar. Nos parece monótono, cansado y aburrido. Nada más lejos de la verdad. Como todo, el pintar la casa se puede convertir en una tarea que nos resulte fácil. Pero que también sea divertida. ¿Y cómo? Con este genial paso a paso.

Cómo pintar las habitaciones de la casa

Es importante organizarse en esto y en todo. El proceso de pintar la casa, ya sea la cocina o el patio, requiere organización. Hay que asignar tiempo a la tarea y reunir lo que se necesita. Y desde luego, hay que evitar postergarla una vez que nos hemos hecho de lo que necesitamos. Lo principal es organizar la estancia a pintar. Esto requiere que hagamos espacio, retirar los muebles a una zona del centro de la habitación lejos de las paredes. Cubrir todo con plástico o bien con una sábana vieja.

Hay que descolgar cuadros y relojes, y todos los detalles de paredes. Colocarnos donde podamos retomarlos luego sin daño alguno. Ideal es destinarlos mientras pintamos a un rincón en otra estancia. Los detalles en vidrio y otros frágiles colocarlos en cajas y llevarlos donde no corran peligro. Listo todo, la habitación despejada el siguiente paso es prepararse para pintar.

Qué usar a la hora de pintar la casa

Tradicionalmente se pintan las paredes extendiendo hojas de papel periódico por el suelo. Esto con el objetivo de evitar que el piso se manche con la pintura cuando estemos en la tarea. Esto puede ser ligeramente útil y quizá ha resultado ser eficaz pero no es seguro. Lo mejor es usar una vieja pieza de tela de algodón quizá tienes una prenda grande que ya no se use. Una cortina o un mantel pero si no tienes ¿Por qué no aprovechar para comprar unas cuantas medidas de tela de algodón? Luego podemos guardarla y re usarla en otras ocasiones para pintar. O para retocar la pintura.

Las ventajas de una pieza de algodón para  colocar en el suelo al pintar la casa, son varias. Absorbe totalmente la pintura, lo que no ocurre con el papel. No es resbaladiza, el usar papel nos pone en riesgo de resbalarnos al caminar sobre él. Ni siquiera tienes que lavarla. Deja que se seque luego de usarla y doblando bien la colocas en un rincón de la casa. Lo siguiente es contar con una escalera de regular tamaño, desde luego eso depende de qué tan alto sea el techo y las paredes. Una brocha nueva y la pintura preparada, suelen hacerlo en tiendas al comprarla. Un rollo de toallas de papel para limpiar cualquier derrame.

Preparando superficies para pintar

Las paredes y los techos suelen desgastarse o dañarse, ya sea por el tiempo o algunos arreglos. Cuando vamos a pintar lo mejor es prepararlas de antemano. Corregir detalles que se han desgastado o están rotos para que luzcan bien luego de pintar. No vale la pena pintar si la pared luce agujeros o tiene clavos inservibles. Igualmente si se van a pintar paredes hay que revisar y acondicionar marcos de ventanas, rellenar grietas y agujeros. Es fácil encontrar en tiendas algunas opciones estupendas para rellenar agujeros, bastará con aplicar y dejar secar.

Luego de haber acondicionado los agujeros, hay que lijar para alisar la zona que hemos reparado. Esto debe hacerse solamente cuando ya la pared está seca. Lo siguiente es retirar el polvo con una esponja. Si hay suciedad con un poco de agua y jabón bastará. Dejar secar y listo. Ahora lo que toca es cubrir zonas como los interruptores de la luz, los enchufes y los zócalos. Esto puede hacerse pegando plástico transparente con cinta por la orilla de las zonas. Hay que dejarlo bien ajustado para que al pintar se quede perfecto la aplicación.

La regla es fácil de cumplir y básica: Antes de limpiar todo tiene que estar acondicionado y limpio.

Pintando la casa en un paso a paso

Lo siguiente es entregarse a la tarea de pintar. Hay que comenzar por el techo. Como está en alto es algo incómodo y requiere dedicarle más tiempo y esfuerzo. También puede que se salpiquen las paredes, pero se remediará al pintar estas.

Luego hay que hacer el corte, esto es pintar los bordes de la pared alrededor de interruptores de la luz, zócalos y esquinas. Para esto hay que usar una brocha de 1 ½ o 2 pulgadas. El siguiente paso es pintar una capa inferior sobre cualquier superficie de madera como son puertas y marcos de ventanas.

Llegó el momento de pintar las paredes. Cuando vamos a pintar las paredes debemos estar bien organizadas y tener tiempo suficiente. Esto para evitar que la pintura se seque y dejemos marcas de marea desiguales.

Cuando terminemos las paredes, agregamos una capa final a las piezas de carpintería. Hay que usar cepillo de 4 pulgadas o un rodillo de 9 pulgadas. Ruede en múltiples direcciones a una velocidad constante. Hay que aplicar una presión uniforme para obtener una buena cobertura. El rodamiento tiene que ser constante si va rápido el resultado será malo.

Cómo pintar los marcos de ventanas y alféizares y zócalos

 

Para poder pintar las zonas de carpintería de la estancia, se necesita un cepillo de 1 pulgada o uno pequeño. También se puede comprar un cepillo de ventana que está diseñado para ello. En los alféizares, paneles planos y zócalos, usar un mini rodillo de 4 pulgadas. Este es ideal para pintura o barniz brillante. Los pinceles medianos de 2 a 3 pulgadas son para todo tipo de superficies planas.

Los mejores pinceles para pintar esas zonas son los de cerdas naturales. Estos también son ideales para las pinturas de aceite. Pero para la pintura de agua y las brillantes, los mejores son los sintéticos. Hay cepillos que combinan las cerdas naturales y filamentos sintéticos y funcionan en todo.

Para elegir el rodillo entre los de pelo corto, mediano y largo, hay que tener en cuenta varios detalles. Los de pelo corto son para superficies planas porque alisan y uniforman las paredes. Los cepillos medianos son para superficies irregulares y para retocar. Los de pelo largo son para superficies rugosas, texturizadas o exteriores. La manga del rodillo debe enjuagarse y dejar que se seque naturalmente antes de usarla. De esta manera se eliminan las fibras residuales y así estas no se desprendan en la pintura. Elegir bien la pintura, la brocha y el rodillo hará que la tarea sea fácil. Porque se necesitará menos tiempo y será mejor el acabado.

No hay que pensar en gastar en utensilios cada vez que se pinta

Hay que tener en cuenta que los utensilios para pintar pueden durar si se cuidan bien. Al acabar de usarlos hay que retirarles el exceso de pintura colocando sobre toallas de papel. Para limpiarlos seguir las instrucciones de los fabricantes, que difieren si son para pintura de agua o de solvente. Luego de que estén limpios se dejan secar y se almacenan.

Muchas veces cuando se guardan se endurecen o pierden forma por no hacerlo adecuadamente. Lo mejor es dejar secar los cepillos planos con las cerdas colgando hacia abajo. Hay que guardarlos en su bolsa original porque así se mantiene derecho. Y luego se pueden envolver en papel. En un lugar seco y oscuro se mantendrán por largo tiempo. Cuando se dejan para continuar pintando luego, no hace falta limpiar las cerdas, con envolverlos en una bolsa de plástico bastará.

Con este paso a paso seguro que pintar será menos aburrido para ti. Además será menor el tiempo invertido y mejor el resultado final.

Recuerda:

Organizate con lo necesario y con tiempo suficiente para la tarea de pintar la casa.  Cuando pintes no presiones en la pared con exceso, porque eso crea imperfecciones.  Primero va una mano vertical y luego una mano horizontal porque de esta manera no se dejan huellas.

Las grandes alturas requieren una escalera segura y un alargador de mano. Y limpia bien todos los utensilios para que luego estén bien para usarlos de nuevo. Y sobre todo, no te olvides de usar ropa para pintar, que puedas usar más tarde para pintar de nuevo.