La industria del pistacho en España se encuentra en un momento crucial, marcado por una inversión significativa por parte de SABA Pistachios. La compañía ha anunciado la destinación de más de dos millones de euros para la ampliación de su planta en Villamalea, Albacete. Esta decisión surge después de haber procesado más de 2,15 millones de kilos de pistacho en verde en la última campaña, lo que evidencia el creciente papel de la industria a medida que las plantaciones comienzan a madurar y aportar cosechas significativas.

Durante la última década, el sector del pistacho ha experimentado un notable auge en la expansión de cultivos. Sin embargo, con la reciente entrada en producción de nuevas hectáreas, el desafío actual radica en la capacidad de la industria para procesar el aumento de volumen sin comprometer la calidad del producto. José Miguel Olmeda, Director General de planificación y producción agraria de la compañía, ha enfatizado que «una vez finalizada la recolección, la responsabilidad recae en la industria», subrayando la importancia de su intervención para asegurar calidad y transparencia en cada etapa del proceso.

La estrategia de SABA incluye la compra de pistacho en verde, un formato que les permite evaluar las condiciones de cada explotación y acordar un precio antes de que comience la recolección. Un equipo técnico realiza evaluaciones sobre la variedad, la salud del cultivo y la previsión de producción para ofrecer propuestas individuales que proporcionen mayor seguridad a los agricultores, promoviendo así una relación de confianza y beneficio mutuo.

Un aspecto destacado en la operativa de SABA Pistachios es la celeridad en el proceso del fruto. La compañía se ha comprometido a asegurar que menos de doce horas transcurran entre la recolección y el inicio del procesado, coordinando eficientemente la logística y la recepción del pistacho desde el campo hasta la planta. Esta rapidez en el proceso no solo garantiza frescura, sino que también optimiza el rendimiento y la eficiencia del producto final.

La nueva instalación estará equipada con tecnología avanzada desarrollada en colaboración con expertos en maquinaria para el procesado de pistachos. Esto permitirá a la empresa adaptarse ágilmente a las necesidades cambiantes de cada campaña. Actualmente, SABA Pistachios gestiona 220 hectáreas de cultivo y cuenta con más de 30 años de experiencia en cultivos leñosos, de los cuales 15 han sido dedicados exclusivamente al pistacho.

La ampliación de la planta no solo representa un avance para SABA Pistachios, sino que también destaca el potencial del pistacho español en el mercado internacional. Con esta inversión, la compañía consolida su compromiso hacia una agricultura más planificada y eficiente, beneficiando a los agricultores al ofrecer un modelo de negocio que promueve la rapidez y la transparencia, lo que sin duda favorecerá al desarrollo sostenible del sector en los próximos años.